De cazador para cazadores

Parc Natural de l’Alt Pirineu, un lugar para perderse



Estimado y sufrido lector, en esta ocasión, acompañado por mi esposa Carmen, te llevaré a cazar un corzo y recorrer de nuevo uno de los lugares más bonitos del mundo, El Parc natural de l’Alt Pirineu, enclavado en el Pirineo leridano.
Fue creado en el 2.003 y se halla situado en las comarcas del Pallars Sobirà y El Alt Urgell. Engloba los municipios de La Guingueta d'Àneu, Esterri d'Àneu, Alins, Esterri de Cardós, Farrera, Lladorre, Llavorsí (que engloba además Àreu, Norís y Tor), Rialp, Soriguera, Sort, Tírvia i Vall de Cardós y los valles de Valira, Montferrer y Castellbò, en el Alt Urgell. Tiene una extensión de 69.850 Ha., lo que lo hace ser el más extenso de Cataluña y es, además, donde se hallan sus cumbres más altas, como la Pica d’Estats, de 3.143 mts de altura.
La flora, está compuesta por bosques caducifolios mixtos, pino rojo y negro, abedules, abetos y hayedos. En las zonas más altas, que durante varios meses permanecen cubiertas por la nieve, hay praderas naturales y vegetación de roca.
En cuanto a la fauna, es el lugar con mayor diversidad de Cataluña y cabe destacar el urogallo, águila real, buitre, quebrantahuesos, perdiz nival y becada entre las aves, nutria, marta, isard (sarrio), muflón, corzo, ciervo europeo, gamo, jabalí y oso entre los mamíferos y madrilla, piscardo, trucha de arroyo y la exquisita trucha común de los ríos pirenaicos entre los peces.


El equipo

Voy a usar un conjunto de rifle/visor que tiene “baraka” (bendición divina) y que ya conoces, pues te lo presenté en el número 390 de Armas y Municiones, se trata de mi estimado visor DDoptics 2,5-15x56N-FX equipado con torreta balística, montado sobre el Bergara B14 Hunter del 243W, que estrené en aquella ocasión dando caza a un isard medalla de oro en La Cerdanya. Desde aquella cacería, que realizamos el 21 de noviembre del año pasado, he cazado (trabajando) con este equipo 141 reses (100 ciervos, 40 gamos y 1 jabalí) con 163 disparos (incluyendo los de remate). Estos números, demuestran que usando la munición adecuada (por ejemplo, la que yo uso, Nosler Ballistic Tip de 95 grs. que sale en boca del arma a 920 m/s), este ligero rifle, de un calibre suave, que no te abrirá jamás la ceja debido al retroceso, equipado con una buena óptica, es perfectamente capaz de abatir, recechando, cualquier animal de la fauna ibérica. No tengas ninguna duda, tú haz tu parte estimado lector, que es darle al animal en su sitio, el rifle hará el resto.




Cuando se lleva a cabo un trabajo que requiere disparar mucho, comienzas a notar que el rifle pierde precisión progresivamente, aproximadamente a partir de los 100 disparos. Esto, es debido a la acumulación de cobre, procedente de la envuelta del proyectil, en el interior del cañón. Para recuperar la precisión, es necesario eliminar este cobre. Existen en el mercado, productos específicos para tal fin, la mayoría, incluyen en su composición amoníaco. Hay incluso quien usa puro este producto industrial de limpieza, para disolver el cobre. Yo usé dos productos específicos, Hoppe’s nº 9 y Robla Solo Mil, con el primero, salió bastante cobre, pero no todo él, pues al aplicar el segundo, todavía quedó el trapo manchado de azul, prueba inequívoca de que quedaba cobre por disolver.

16/5/19

La predicción meteorológica, da agua para mañana, día previsto de la cacería, lo comento con Ramón, el guarda de Forestal Catalana que guiará la misma y me dice que duda llueva durante todo el día, que cuando pare de llover, saldrán del bosque a secarse, también dice y no le falta razón, que a partir de la semana próxima, comenzarán a criar y en cuanto lo hagan, dejarán de salir a los prados, tanto hembras, como machos, por lo que no es buena idea posponer la cacería.

Nos armamos de valor, tanto Carmen, como yo y emprendemos las casi cuatro horas de camino que nos separan de Alins, localidad enclavada en la Vall Ferrera, donde nos alojaremos.




Llegamos al Hotel Saloria a hora de cenar y allí tenemos la grata sorpresa de encontrar a mi amigo Juan Antonio, que acompañado de su hija, van a cazar mañana muflones.

En el Hotel Saloria, se come de maravilla, hoy el chef Josep nos sorprende con una ensalada de una verdura silvestre de alta montaña, la chicoya (diente de león), cuyo sabor recuerda a la escarola, amarga pero muy rica.




Nos vamos a dormir y el cielo está raso todavía.

Mañana cazaremos en La Vall Ferrera, (etimológicamente Valle del Hierro) llamada así, porque este valle, en el pasado fue un centro de extracción y procesado de mineral de hierro.

17/5/19

Nos levantamos a las 5, pues a las 6 nos recogerán Ramón y Jaume. Ha llovido esta noche y sigue haciéndolo a intervalos durante toda la mañana.

Salimos hacia la ermita de Sant Quic, desde la carretera, vemos dos grupos de corzos, retrocedemos pues y subimos a dicha ermita, desde el alto, vemos una hembra solitaria, un grupo de tres hembras y un macho demasiado joven y una pareja cuyo macho tiene futuro y debemos respetarlo. Hay otra pareja que conocen los guardas y cuyo macho cumpliría nuestras expectativas, pero no se dejan ver, regresamos pues y bajando hacia la carretera, nos ladra el macho que buscábamos, él sí nos ha visto!!!!

Nos dirigimos hacia Àreu, en unos prados en la ladera de la montaña y cercanos al pueblo, vemos un macho a 240 mts, que es un gran trofeo defectuoso, está parcialmente tapado por las ramas de un árbol, nos desplazamos a la derecha y cuando está casi descubierto, le disparo como un principiante, sin oprimir lentamente el gatillo para que me sorprenda el disparo, la consecuencia, es que fallo el tiro, todavía me da una segunda oportunidad a 280 mts, pero hecho un manojo de nervios, olvido corregir los correspondientes “clics” de la torreta balística, nuevo fallo pues.

Sobrepasamos Àreu y subimos por el camino que va hacia el Pla de Boet, cuando consideramos que ya estamos demasiado altos para ver corzos, descubrimos un grupo de cuatro entre los que hay un macho grueso pero con futuro, lo respetamos también y damos la vuelta. En la umbría del estrecho valle, conoce Ramón un gran prado, al que se accede desde una borda (caseta de campo) que es muy querencioso para corzos. Nos dirigimos hacia el mismo y al pasar junto al primer bancal, que es largo y estrecho, Ramón que va el primero, se tira al suelo, sin preguntar ni hacer ruido, tomo a Carmen del brazo y nos tumbamos ambos también en el camino, vemos entonces, al fondo del bancal, un macho debajo de un árbol cuyas ramas llegan casi hasta el suelo, solo vemos las extremidades y la tripa, esperamos a que se descubra, pues si nos movemos, huirá. El corzo, que ha visto algo, sale al claro para indagar qué es lo que le intriga, al desplazarse, se descubre y le vemos la cabeza, tiene la cara muy blanca y parece ser lo que andamos buscando, le pregunto a Ramón y poniéndose los cascos, me dice que dispare, el corzo está casi de frente, le apunto a la paleta izquierda y esta vez oprimo el disparador correctamente, el animal sale corriendo y desaparece al final del bancal, Ramón me dice que está bien tocado, vamos al tiro y vemos rastro de sangre, lo seguimos y encontramos al macho muerto en el ribazo. Es un corzo no tan viejo como aparentaba, pero con un bonito perlado. Hacemos fotos como para una boda y lo llevamos al hotel, donde lo descuartizamos para aprovechar su magnífica carne.




Almorzamos con Ramón y Jaume, hoy Josep nos deleita con manitas de cerdo a la brasa, si esto sigue así, regresaremos con un kilo de más a casa.

Por la tarde, Carmen y yo damos un paseo por el pueblo, las vistas son de una belleza sobrecogedora. Es de resaltar el Colomar de Guillem, un antiguo palomar de palomas mensajeras, de la época en que eran el método de comunicación más rápido, su función era mantener las fargas (fraguas) donde se procesaba el mineral de hierro, comunicadas con los centros de consumo (Barcelona, Tarragona y Valencia). Los lingotes de hierro, se mandaban en almadías por río, vía Noguera de Vallferrera – Noguera Pallaresa – Segre – Ebro hasta Tortosa, donde se embarcaban en veleros que los llevaban a los mencionados centros de consumo.




Para cenar, Josep nos cocina un arroz rossejat (arroz dorado) de ceps (boletus edulis) inolvidable y unas truchas de río.

18/5/19

Aprovechando que tenemos el día libre y se puede subir con el 4x4, pues el camino está libre de nieve, salimos hacia el Pla de Boet, un lugar mítico del Parque, una laguna glacial entre las cumbres más altas, al pie de la Pica d'Estats, rodeado de aguas serpenteantes, con una cascada de más de 200 mts, por la que se despeña el río, la Noguera de Vallferrera, Un lugar mágico.






Son 17 km de camino, la mayoría de los cuales se suben en primera velocidad, pero las vistas merecen la pena, hay innumerables cascadas y fuentes, bastantes de ellas de agua ferruginosa, señal inequívoca de que la montaña sigue almacenando mineral de hierro.





En la subida, observamos que en la ladera de la solana, hay varios pequeños bancales colgados a bastante altura, en los que se han plantado viñas. Nos comentan que son para la producción de vi de vidre (vino cristal), un vino de aguja natural ancestral, sin sulfitos añadidos, producto de la agricultura ecológica. Es un mosto mono-variedad sin filtrar, que fermenta dentro de la botella con levaduras autóctonas salvajes. Espero que el emprendedor que ha plantado las viñas, tenga mucho éxito, pues este vino, de escasa producción, alcanza precios muy elevados en el mercado.



Estamos en primavera, no debe sorprendernos pues, la variedad de flores pirenaicas que encontramos, entre las que destacan los narcisos, blancos en el valle y amarillos en las cumbres.





A partir del Pla de la Selva, comienzan a caer pequeños copos de nieve muy helada, pero cuando el suelo empieza a quedar blanco, deja de nevar.

Llegamos al Pla de Boet y entendemos por qué los habitantes de estas tierras afirman que es más bonito y natural que el vecino Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, lo cual es mucho decir.









Para cenar, Josep nos sirve un conejo con colmenillas delicioso.

Mañana, regresaremos a casa, pero solo nos despedimos hasta el 23 de junio, día en que se celebra la diada de Les Falles, una tradición que se remonta en la noche de los tiempos, para celebrar el solsticio de verano. Cuando llega la noche y es totalmente oscuro, los habitantes de Alins, cada uno cargado con un tronco con el extremo ardiendo, bajan la empinada montaña hasta el pueblo, ver la procesión de troncos que cual serpiente de fuego, baja la ladera en plena noche, es un espectáculo que no olvidarás estimado lector.



Carlos Mas
Parc Natural de l’Alt Pirineu

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