De cazador para cazadores

Un Isard en La Cerdanya



Estimado y sufrido lector, esta vez voy a llevarte a cazar un isard (sarrio) trofeo a la Reserva Nacional de Caza de la Cerdanya – Alt Urgell.
Dicha reserva, tiene una extensión de 10.000 Ha situadas en el Pirineo central catalán. Por el norte, limita con el principado de Andorra y Francia con picos cuyas alturas que superan los 2.900 mts. Al igual que la Cerdanya, la reserva pertenece la parte oriental a Girona y la occidental a Lleida.
La vegetación, está compuesta por prados alpinos por encima de los 2.000 mts, cubiertos durante varios meses por la nieve y por debajo de esta cota, bosques de pino rojo y negro.
La fauna, la componen el isard (sarrio), corzo, venado (en franca expansión), jabalí, perdiz pardilla, roja, conejo, liebre y becada (esta última en regresión). Entre las especies protegidas, destacan el quebrantahuesos, perdiz nival, águila real, mochuelo boreal, pito negro, alimoche, buitre, urogallo, gato montés, armiño y marta.
La reserva, incluye los municipios de Ger, Guils de Cerdanya, Meranges, Bellver de Cerdanya, Lles, Estamariu, Valls de Valira y Pont de Bar.


El equipo Para tan preciado trofeo, estrenaremos un Bergara B14 Hunter del 243W. Este rifle, de culata sintética ligera y un poco más corta que la media, es apropiado para jóvenes y cazadores no muy altos, no es mi caso, pues mido 1,73 m., pero en invierno, cuando llevas ropa de abrigo, se agradece que la culata sea un poco más corta.

Escojo este calibre, porque es suficiente para recechar animales de talla media, tiene buena rasante y permite usar una acción corta, que reduce el recorrido de la misma y aligera el conjunto.

El cañón, como nos tiene acostumbrados Bergara, es totalmente flotado y este detalle, unido a la excelente calidad de los mismos, le ayuda a conseguir una precisión excelente.

La capacidad del cargador fijo, es de 4+1 cartuchos.

La longitud del cañón es de 22”, el paso de estría 1:10” y lleva rosca por si le queremos añadir una bocacha.

Le instalo un visor que ya conoces estimado lector, mi DDoptics de 2,5-15x56 N-FX. Sin duda, es el mejor de cuantos poseo y su torreta balística, es de gran ayuda en disparos lejanos, como suelen ser los de alta montaña.

La munición que recargo para el conjunto, requiere una punta con un gran coeficiente balístico, para que vuele bien, indispensable para tiros largos y blanda, para que expanda con facilidad en animales no muy duros como es el caso del rebeco. Sin dudarlo, escojo la Nosler Ballistic Tip de 95 grs.

Usando pólvora RS70, ensayo varias cargas y la que agrupa mejor, es la de 45,9 grs que da una velocidad en boca del arma de 920 m/s con una longitud total del cartucho (OAL) de 69,4 mm.

No me cansaré de repetir, que si vais a usar cargas que como esta, leéis en un medio especializado, tened siempre en cuenta que no hay dos rifles iguales, proceded con cautela y comenzad con una carga un 10% menor de la que os puedan recomendar, para después ir subiendo la carga de dos en dos grains y estando pendientes de cualquier signo de sobrepresión.

Una vez definida la carga y medida la velocidad en boca del arma, procedo a elaborar la tabla balística que acompaña este artículo, que me sirve para saber que, ajustando el visor para que impacte 5,7 cm alto a 100 mts:

- Hasta 250 mts, la máxima desviación en altura por encima o por debajo de la línea del axis del cañón, es de 6,2 cm. Completamente asumibles para disparar sobre animales del tamaño de un sarrio.
- A 300 mts, la bala cae 19,4 cm, como cada “clic” de corrección a esa distancia y con este visor, son 3 cm, dividimos 19,4/3 = aproximadamente son 6 clics los necesarios para compensar esta caída. Coloco pues un adhesivo de los que trae el visor para marcar la corrección a la mencionada distancia.
- A 350 mts, la caída de la bala son 38,4 cm, que divididos por 3,5 nos da una corrección de 11 clics, que marcamos también para esta distancia.
- A 400 mts, la caída es ya de 63,1 cm. En mi opinión, demasiada para poder hacer un tiro con garantías de alcanzar al animal en un punto letal.



Aprovecho el centrado del visor, para hacer el rodaje del arma. Este detalle es fundamental y si lo haces cuando estrenes un rifle, él te lo agradecerá durante toda su vida útil dándote un plus de precisión. Te recuerdo que hacer el rodaje, consiste en limpiar y secar el interior del cañón tras cada disparo durante los 10 primeros disparos. Luego hacer la limpieza tras cada tanda de 5 disparos durante los 20 disparos siguientes. Como veis en la foto adjunta, mi nuevo rifle, sin terminar de hacer el rodaje, agrupa ya en una moneda de 10 cts. a 100 mts.



21/11/18

He quedado en Lles de Cerdanya con mi amigo Iñaki que me acompañará en la cacería, durante el camino, telefoneo a Daniel, el guarda que guiará el rececho, es ya de noche y me comenta que está de regreso de otra cacería y todavía no ha llegado al pueblo, el comentario me deja un poco preocupado, andar un día entero, de sol a sol por la montaña es duro.

Llego a Ca l’Abel, la fonda/restaurante de Lles casi a hora de cenar, hace meses que no he visto a Iñaki y nos damos un fuerte abrazo, estamos haciéndole los honores a una buena garnacha cuando se reúne con nosotros Daniel, ahora la preocupación ya es total, es un hombre alto y enjuto que debe andar como un isard, Iñaki y yo nos miramos con cara de pánico, él se da cuenta y nos tranquiliza diciendo que adaptará el paso al del más lento de nosotros.

Cenamos temprano y nos vamos a dormir, mañana hay que madrugar, pues nos toca cazar en la parte de la reserva que pertenece a Girona y tenemos que bajar hasta Puigcerdá, para luego subir hasta la cota de los 2.000 mts.

22/11/18

Nos recoge Daniel y mientras desayunamos comprueba la documentación, ahora el preocupado es él, pues es de la opinión que el 243W es un calibre escaso para la caza del isard.

En el coche de Daniel, subimos hasta el refugio de Malniu, donde creció un mito del deporte nacional, Kilian Jornet, pues sus padres regentaban dicho refugio durante su infancia y adolescencia y allí, viviendo por encima de los 2.000 mts de altura, se aficionó a los deportes de montaña.



El paisaje que nos rodea es una belleza, junto al refugio, se encuentra el estany del mismo nombre que está casi totalmente helado, apenas subimos, vemos al fondo El Canigó, montaña pirenaica situada en la Cataluña norte, desde donde se baja la llama que enciende las hogueras de toda Cataluña la noche de San Juan.







Comenzamos a caminar y rápidamente Daniel, que conoce las querencias, descubre los primeros isards, es un grupo de hembras acompañadas de varios machos jóvenes, están en un collado esperando la salida del sol.

En nuestra marcha, cruzamos el rastro de un isard solitario, nos explica Daniel que se trata de un viejo macho que se desplaza de un grupo de hembras a otro para guardar su harén, pues ahora están en celo. La consecuencia de este comportamiento, es que mientras él va de un lado al otro desesperado, los machos jóvenes hacen los honores a las hembras. Le está bien empleado, por tontorrón.

No llevamos caminados ni dos kilómetros, cuando Daniel descubre dos machos solitarios en una solana entre clapas de nieve esperando también a que asome el sol para quitarse el frío de la noche. Los estudia con atención, pero ninguno de los dos es un trofeo. Continuamos nuestra ruta y Daniel ve más cerca otro macho cuya visión le altera la voz, con los prismáticos ya nos damos cuenta de que es bueno y largo. El macho nos ha visto y no nos hacemos ilusiones de que aguante, pero intentamos igualmente el rececho, aprovechando un barranquito, nos acercamos a cubierto, cuando asomamos con cuidado, se ha acostado, Daniel lo observa con el catalejo e Iñaki y yo con los prismáticos, decididamente es muy bueno. Cargo el rifle y el animal me oye y se levanta, Daniel mide la distancia con el range finder y da 295 mts, buscamos una posición mejor para el disparo y ganamos altura, pero escasamente acortamos unos 20 mts, sabemos que no va a esperar, Daniel me pregunta si me atrevo a intentar el disparo, a esta distancia y le respondo que sí, me pone su mochila y chaqueta como apoyo y sin tan solo quitarme mi mochila, me tumbo en la nieve y para compensar la caída, sabiendo que a 300 mts son 6 “clics”, a los aproximadamente 275 mts que nos hallamos del animal, levanto 5 “clics” de la torreta balística, me giro para comprobar si Iñaki está listo con la cámara y Daniel con muy buen criterio, me dice que yo a lo mío, que Iñaki está ya listo.



Meto al isard en el visor y con sus 15 aumentos, lo apunto con seguridad, la cruz está bastante fija y oprimo el disparador con lentitud hasta que me sorprende el disparo, la re-elevación del rifle, me impide ver el resultado, pero tanto Iñaki como Daniel, me dicen que ha caído fulminado.



Observo por el visor y veo al trofeo inmóvil, no ha dado un paso. Ahora ya puedo analizar sin prisas el disparo. A 275 mts, cuando los metros tienen 100 cm cada uno de ellos, un isard es un blanco muy pequeño y es cuando se aprecia la calidad de un buen equipo, el conjunto B14 del 243W y DDoptics es una herramienta perfecta para este tipo de trabajos.



Subimos a cobrar el trofeo y comprobamos que no nos hemos equivocado, es un medalla de oro de 98,4 puntos, el animal tiene ya 15 años, pero es grande, está gordo y tiene un pelo precioso.



El disparo, ha atravesado ambas paletas, la magnífica Ballistic Tip ha hecho su trabajo, el agujero de entrada que podéis ver en la foto lo demuestra. Le pregunto a Daniel si sigue opinando que el 243W es escaso para este trabajo y responde que ha cambiado de opinión.







Son las 9, 30 a.m. y ya hemos cumplido nuestro objetivo, hacemos fotos como para una boda y bajamos el trofeo, los jamones y lomos del isard, pues Daniel dice que su carne, tiene buen sabor.







Durante la bajada, vemos las curiosas construcciones de madera, semejantes a un puente, que levantan para evitar que los aludes de nieve lleguen al pueblo.

Celebramos el éxito de la cacería comiendo en Ca l’Abel, el arroz de ceps (boletus edulis) es inolvidable, os lo recomiendo.



Lles, noviembre de 2.018
Carlos Mas

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