De cazador para cazadores

Ciervo europeo en el Pirineo




La importancia de la correcta elección de la munición

Nuestra actividad como agencia de safaris, se desarrolla principalmente en África (Namibia, Sudáfrica y Zimbabwe), Canadá (British Columbia y Alberta) Rumanía y Argentina. Pero también tenemos oferta en otros destinos y en España. En la península ibérica ofrecemos recechos en los Puertos de Tortosa-Beceite, Cordillera Cantábrica, Levante y Pirineo.

En el Pirineo, cazamos en uno de los lugares más bonitos del mundo, Les Valls d’Àneu, donde se encuentra el Parque Natural del Alto Pirineo. Allí ofrecemos Sarrio, Muflón, Gamo, Corzo y Ciervo europeo (Cervus elaphus), diferente del que habita el resto de la Península, Ciervo ibérico (Cervus elaphus hispanicus). La diferencia entre ambos animales, es básicamente el tamaño, pues el primero es mayor, llegando a alcanzar los 250 kg de peso.

No había cazado nunca un Ciervo europeo, por lo que este año me reservé un permiso para mí. Aunque el mayor aliciente es que la caza se desarrolla en abierto, en un paraje inigualable y con grandes amigos como Nasi y Salva, que me acompañarían en esta ocasión, junto a Joan que vino desde Argentona.

Para la ocasión, me llevé mi rifle preferido, un BX11 de los dos que poseo del mismo modelo, con un cañón del 7x64 y visor Kahles 4-12x52. De munición llevé Barnes TSX de 160 grs que tan bien me había funcionado en Argentina para Búfalo acuático y Chanchos. Pensé que para el ciervo que iba a cazar, siendo tan grande, vendría bien la gran penetración que proporciona esta punta. Craso error, como veremos más adelante.
El 17 de enero, me reúno con Joan en el Hotel Saloria, en Alins (La Vall Ferrera). Hay 40 cm de nieve y el paisaje está precioso, pero hace frío, la temperatura bajó hasta los -15ºC. Afortunadamente, el hotel es cómodo y además se come muy bien y abundantemente. La cena, de tres platos, consta de embutidos hechos por ellos mismos, un primer y segundo platos. Yo que suelo cenar poco, di un buen repaso a los embutidos y pasé directamente al segundo, un muy tierno chuletón. Tras un par de carajillos y decir no a la temible ratafía, nos vamos a dormir habiendo cenado demasiado.






El miércoles 18, puntual como siempre, nos viene a recoger Nasi amaneciendo, pero sin coche. Se le ha congelado el gasoil y no ha podido arrancarlo!!! Es la primera vez que oigo que esto pueda ocurrir.

Salimos con los coches de Joan y de Salva, recorriendo zonas donde da el sol de la mañana, los animales hace tres días que no han salido del bosque y con este frío, hoy que no hace viento, ni nieva, saldrán seguro a tomar el sol y calentarse. Nos llaman Joan y Nasi, en Son del Pi han localizado un ciervo, hacia allí nos dirigimos, pero cuando llegamos, han perdido de vista al macho y solo vemos hembras y gamos.





Salimos hacia Isil y vemos un gran venado, lamentablemente, tiene una de las cuernas rota. Cuando ya nos vamos a marchar, aparece otro más bajo, pero queda tapado rápidamente en un bosquete de abedules. Esperamos un buen rato hasta que aparece de nuevo, le disparo rápidamente a 200 mts y oigo el “zap” de la bala impactando aunque como veríamos luego, algo trasero. La hago algún disparo más entre los abedules y le alcanzo de nuevo. El animal está parado seriamente herido, Nasi encuentra un hueco entre el ramaje por el que puedo disparar, apunto cuidadosamente y tras el disparo, me dice “bajo”, creyendo que los tiros caen demasiado debido a la distancia, levanto el tiro y le alcanzo de nuevo en el lomo.

Ya he hecho bastante el ridículo y a este paso, acabo la munición. Subimos Salva y yo hundiéndonos hasta la rodilla, el avance es realmente fatigoso. Aprovechando un peñasco a nuestra izquierda, escalamos hasta colocarnos por encima del animal que ya no puede levantarse, le disparo al cuello y termina su agonía.





Cuando lo cobramos, vemos que excepto los tiros que se ha tragado la vegetación, lo he alcanzado en todos, dos de ellos en la paleta. Salva, que tiene mucha experiencia, me pregunta “¿estás usando munición sin plomo?”

“¿cómo lo sabes?”

“porque esa munición no sirve, nosotros (los agentes rurales) hemos dejado de usarla, no expande y la caza tarda mucho en morirse”

Tiene toda la razón, observad en la foto la entrada de una TSX en el costillar, rompió una costilla, pero el agujero es poco más que del diámetro de la bala, la herida en el pulmón es mínima.



La elección de la munición adecuada es primordial y ante la duda, usad Nosler Partition, con esta punta, no he fracasado nunca.

Llegamos al hotel ya anochecido y la partida de caza del pueblo (5 cazadores y 6 perros) ha cazado dos jabalís. Vamos a ver cómo los procesan y es de admirar, pese a que tienen toda la carne que quieren, en lugar quitar la piel al jabalí, lo escaldan con agua hirviendo y le quitan el pelo rascando con un cuchillo, tal como se hace con los cerdos domésticos. Aprovechan hasta la carne de la cabeza para hacer un paté, que tengo entendido es delicioso. En lugares donde los cazadores se niegan a recoger las piezas abatidas o se marchan antes de despiezar las mismas, deberían aprender de estos auténticos cazadores, que muestran su respeto al animal, aprovechando íntegramente su magnífica carne.



Cenamos Joan y yo de nuevo como reyes viendo un partido de fútbol y a la mañana, tras desayunar pan con tomate y embutido, regresamos a nuestros respectivos domicilios. Él se lleva todo el ciervo para hacer chorizos, es un magnífico charcutero y los hace buenísimos.

Joan me insiste en que os comente lo bien que nos atendieron en el Hotel Saloria, donde el trato es muy familiar.

Saludos y buena caza.

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