De cazador para cazadores

XXIV - Campeando en México

7/1/10

Voy a México para testar una oferta de caza. Me acompaña Juanje, buen amigo y excelente compañero de caza.

Salimos tarde de Barcelona como consecuencia de las estrictas normas de seguridad impuestas por EEUU. Llegamos a New York con retraso y para colmo de ineficacia, las maletas tardan hora y media en salir por la cinta de equipajes. El avión a Monterrey ha salido ya. Nos dan vuelos para mañana a primera hora vía Dallas. Reclamo que nos paguen el hotel y la cena, pero el empleado me dice que no, porque el retraso está motivado por las normas de seguridad europeas. Le respondo que son nuevas normas impuestas por EEUU que no debo pasar si viajo a cualquier otra parte del mundo. Me responde que él es solo un empleado y hace lo que le ordenan. Estos americanos, siembran vientos y recogen tempestades.

8/1

Nos levantamos a las 2 a.m. temiendo la pérdida de tiempo en los nuevos controles de seguridad. El avión hacia Dallas sale a las 6,55. Resulta que no hay controles especiales, los exigen a los demás países, pero ellos no los aplican. Me parece el colmo de la desvergüenza.

Llegamos a Monterrey a las 12,50 a.m.

Lo primero que llama la atención, es lo amables y simpáticos que son los mexicanos.

Las montañas de los alrededores están nevadas y hace frío.

Salimos hacia el desierto en un pick up Ford V8. En el camino, se sale una bujía y llegamos a Monclova en 7 cilindros. Se ha estropeado el asiento de la bujía pero un especialista en esta reparación le coloca un casquillo.

Llegamos a Cuatro ciénagas, un bonito pueblo de 25.000 habitantes,  a dormir. El hotel, es una típica antigua hacienda como las que aparecen en las películas de “El zorro”.





9/1

Hacemos 50 km por pistas del desierto de Chihuahua (que abarca parte de las provincias de Chihuahua y Coahuila) para llegar a la finca. Ésta tiene 22.000 Ha

Nuestro primer objetivo será el Venado Bura (mula) La caza, se realiza a la manera tradicional, a pie o a caballo. La primera tarde, salimos a caballo pero solo encontramos rastros viejos.

La casa del rancho no tiene calefacción y hace mucho frío.

10/1

Salimos a caballo por la mañana. Vemos huellas de Puma y de venado. Miguel Ángel ha visto un venado joven y dos hembras.

Por la tarde, salimos en el pick up. Vemos huellas de otro Puma mayor que el primero y bastantes de venado pero viejas. David ha salido a caballo y ha visto un Venado grande.    

Las tuberías de agua se han helado. Solo me he podido lavar los dientes. Si esto sigue así, rugiré.





11/1

Salimos a caballo, Juanje con David padre y yo con el hijo. Ellos, ven dos machos grandes y otro pequeño con dos hembras. Nosotros, solo rastros.

Después de comer, vemos dos hembras desde el rancho a unos 300 mts.

Por la tarde, salgo con Miguel y el reclamo de predadores. Cazo un zorro mexicano con el 222. Es casi la mitad de uno europeo pero muy bonito.









12/1

Amanece muy nublado y frío.

Cazamos a caballo por la mañana pero no vemos nada.

Miguel va a Química del rey y se le estropea de nuevo el pick up. Esta vez es el árbol de levas.

13/1

Amanece más cálido y aprovecho para ducharme.

Juanje sale con el propietario del rancho vecino, en su rancho, ven varios Venados pero ninguno es tirable.

Yo salgo con los David padre e hijo a pie. Encontramos huellas frescas de Venado, pero también de Pecarí de collar. Las seguimos y damos con la manada que son unos 30. Solo llevo 10 cartuchos del 6mm Rémington que uso. En la primera asomada, me quedo con 4. A uno de ellos, le hago un disparo de remate. En la segunda, hago 3 disparos y tumbo otros tantos Pecaríes.

Reservo 2 cartuchos por si vemos el Bura.

Uno de los últimos Pecaríes, ha marchado herido, lo pisteamos durante un buen tramo pero no damos con él. He cobrado 6, son realmente unos jabalís muy bonitos.

Por la tarde, vamos a “gemelear” pero no vemos nada.

Juanje ha conseguido su Bura, es un trofeo magnífico. Me alegro mucho por él.

De noche, salimos con el foco y vemos 3 coyotes.

Esta mañana, me he clavado una espina de lechuguilla, una especie de cactus de múltiples hojas cuyo pinchazo es tan doloroso como el de palmera. No he podido sacarme la espina.











14/1

Salgo a pie con David. Se me ha hinchado un poco la zona de la pierna donde tengo clavada la espina.

Desde la camioneta, vemos un Venado joven.

Cazamos la zona de ayer donde vimos rastro de venado. Volvemos a encontrar los Pecaríes, son 25 o 30 y me divierto haciéndoles fotos. No quiero cazar ninguno más pese a que los tengo “a huevo”.

Por la tarde, comienza a llover, hace muchos meses que esto no ocurre en el desierto.





15/1

He intentado cazar un coyote que ha acudido a los despojos de los Pecaríes, es enorme, en la distancia, parece un lobo.

Salimos de la finca dando un rodeo, ha estado toda la noche lloviendo y continúa igual, el desierto, se ha convertido en un barrizal.

Tenemos que bajar a empujar metidos en el lodo en repetidas ocasiones. La llegada a la “civilización” (Mina del rey) nos tranquiliza y más tarde, el hotel de Torreón donde hacemos noche nos devuelve el aspecto humano.

Cenamos arrachera (diafragma de vaca) una carne exquisita y tierna que no conocíamos.



16/1

Viaje Torreón-Reynosa. El tiempo ha mejorado y lo hacemos por autopista y sin problemas.

El 80% de los coches, no lleva matrícula. Los traen de contrabando de EEUU y para evitar el pago del impuesto de matriculación (unos 250€) circulan con unas pegatinas en el cristal que les suministra la asociación de agricultores, la de ayuda familiar, etc.

Esta práctica es de dudosa legalidad.

17/1

A las 5,30 a.m. nos recoge Miguel para ir a la finca, ésta tiene 6.000Ha y se encuentra a 15 km de la frontera de EEUU.

Las instalaciones son muy cómodas y dispone de calefacción y aire acondicionado.

Me colocan todavía de noche en una torreta muy bien acondicionada. Apenas despunta el día comienzan a acudir Venados cola blanca tejanos (la variedad más grande) al maíz que ha esparcido el guía antes de marchar.

A mi derecha, hay dos bultos, el primero es una hembra, el segundo, más receloso parece un macho por su mayor porte y desconfianza. A mi espalda, hay dos hembras y pocos minutos después, aparece un venado a mi izquierda al que a primera vista solo distingo 5 puntas.

Va aumentando la luz del sol y distingo al segundo animal de mi derecha, es un venado Joven pero de cuerna muy simétrica de 6 puntas.

El venado de mi izquierda, detecta las hembras e inicia la persecución de una de ellas de forma muy tenaz pero poco persuasiva, debe tener “dolor de cabeza”. En su persecución, se coloca al frente y con mejor luz, observo que sin ser espectacular, tiene 8 puntas. Decido dispararle pero el Manlicher que me han prestado hace “clic” y no dispara. No he recordado quitar el seguro de manecilla que tienen estos rifles. Debido al ruido, las hembras huyen seguidas del macho, recargo y le alcanzo en el codillo. Cae sobre su huella.

Juanje ha cazado un venado muy viejo y con mayor trofeo.

En el rancho, coincidimos con un cazador mexicano, se llama Eduardo, fue diputado y ahora es director general del instituto para el desarrollo de los pueblos indígenas. Es una persona realmente agradable y simpática.

Por la tarde, salgo con el reclamo y a la segunda llamada acude un coyote, no le disparo esperando al gato rabón (lince) que es más lento, pero a éste, no le da la gana de acudir.

Al comedero cercano, han acudido 4 Pecaríes, 2 venados macho y 4 hembras.













18/1

Salgo con Claudio a llamar predadores con el reclamo. En el primer puesto, a la segunda llamada, acude un coyote al galope, al encarar el arma, me ve y tuerce hacia el matorral, le disparo y me hago con él. Es un macho grande, gordo y viejo casi del tamaño de un lobo. Tiene los dientes muy desgastados.

Más tarde, vemos otro entre una manada de vacas, sale corriendo cubierto por el zacate (pasto) y no le doy, pero tampoco mato ninguna vaca, o sea que no lo he hecho mal del todo.

Juanje ha visto tres coyotes pero no ha tenido suerte con sus disparos.

Al mediodía he dado a luz con la ayuda de unas pinzas a la espina de lechuguilla. Me he quedado muy a gusto despidiéndome de tan incómoda compañera de viaje.

Por la tarde, salgo con Miguel y el reclamo. Veo tres coyotes pero solo puedo disparar a uno lejos y a la carrera fallándolo. Son animales realmente listos.





19/1

Salgo a reclamar con Miguel. En el primer puesto, me entra un coyote al trote y atravesado, le disparo sobre la marcha y cuando espero verlo caer hecho un ovillo, se me queda cara de bobo comprobando que no le he tocado un pelo.

En el segundo puesto, entra uno que nos ve, pero ando listo y lo alcanzo. Es otro macho más joven.

20/1

Salgo con Miguel y Juanje.

En el primer puesto, entra un coyote. Al apuntar, veo que lo está apuntando también Miguel con el 218Bee, esto me distrae y lo fallamos los dos.



Un lugareño, ha traído una serpiente de cascabel de más de 2mts a la que le había cortado la cabeza y pese a ello, todavía se movía.

Vemos a diario correcaminos, que por cierto, no se parecen en nada a los de los dibujos animados. Se trata de un pájaro del tamaño de una paloma con las patas largas y fuerte pico que se alimenta de serpientes, pollos de otros pájaros, etc. Mata a las serpientes de cascabel.

Por la tarde, salgo con Júnior. Entran tres Pecaríes al reclamo y una sombra que se mueve lentamente entre el zacate, creo que es un gato, pero no estoy seguro y no disparo. No tengo ocasión de verlo de nuevo.

Juanje ha cazado dos Pecaríes con el 222.

21/1

Salgo con Miguel y me llevo el 222.

En el primer puesto, entra un coyote. Lo tengo a 150 mts atravesado y no me resisto, el disparo le atraviesa las dos paletas. Es un macho muy grande y en todo su esplendor.

En el segundo puesto, entra otro coyote, pero no le disparamos por dar ocasión al gato que tampoco acude.

En todos los puestos hemos visto Kara-kara, unas aves de presa que son muy oportunistas. He llegado a contar hasta 15.

Salimos hacia Monterrey para tomar el avión mañana. Esperemos que en EEUU no nos vuelvan a amargar el viaje.



23/1

Llegamos a Barcelona sin novedad. Al recoger el equipaje observo que han roto la cerradura de mi maleta y tiene unas pegatinas de la policía yanqui.

En el interior, hay un panfleto del departamento americano de seguridad, en uno de sus párrafos, dice textualmente:

Si el inspector de TSA no pudo abrir su maleta para fines de inspección porque estaba cerrada con llave, es posible que haya tenido que romper la cerradura de su maleta. La Gestión de Seguridad de Transporte (TSA) lamenta sinceramente haber tenido que hacerlo, sin embargo, TSA no es responsable por los daños a sus cerraduras que resulten de esta precaución de seguridad necesaria.

O sea, que me rompen la maleta pero no son responsables de ello. Increíble!!!

Conclusiones del viaje:

 1-      Teniendo en cuenta que en México no hay costumbre de descontar la tasa de abate si no se consigue el trofeo, vamos a ofrecer solo las cacerías que tienen éxito siempre, Cola blanca Tejano en Reynosa y Veracrucis en Soto de la marina. También combinadas de ambos.
Además, coinciden estas cacerías con las fincas cuyas instalaciones reúnen unas estancias cómodas y apropiadas para llevar a la familia.

2-
      El resto de especies, se pueden cazar sobre tasa de abate en las cacerías de Cola blanca.

3-
      A medida que vayamos comprobando que hay altas probabilidades de conseguir otros trofeos (Puma, Berrendo, Bura, etc.) iremos añadiendo estas cacerías a la oferta.

4-
      Los gatos, son tan difíciles como en todos los destinos. Pese a que Eduardo nos comentó que el año pasado vio en Reynosa tres gatos en una cacería de tres días, nosotros no hemos conseguido ver con claridad ninguno.

5-
      Hay que evitar en lo posible hacer escala en EEUU. Evitaréis disgustos y ser tratados como humanos de segunda categoría.

 

Carlos Mas

Coahuila y Tamaulipas (México)

Enero de 2.010

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