De cazador para cazadores

XI - De gatos y antílopes en el Kalahari

15/8/07

A las 7 a.m. me recogen Antonio y su hijo Didac en mi casa de San carlos de la Rápita, esta vez nos vamos a Namibia, para ellos será un safari de iniciación de Didac con una larga lista de antílopes, para mí la ocasión de disfrutar de unos días en compañía de mi hija a la que no veo desde hace meses pues vive en A Coruña y de mis buenos amigos Antonio y Didac, de paso intentaré cazar un guepardo aunque sé que con tan pocos días va a resultar muy difícil.

Hacemos el viaje rápido pues en la autopista hay poco tráfico, a las 9 a.m. estamos en el aeropuerto de Barcelona y nos reunimos con mi hija Sandra que llega en vuelo desde A Coruña.

Tras el sencillo trámite de la intervención de armas embarcamos sin novedad con British Airways destino Londres a las 13h, en dos horas de vuelo estamos en Londres, nos espera un empleado de seguridad con los rifles y las cajas de munición, nos comenta que los guardarán hasta el momento de facturar en el mostrador de Air Namibia.

A las 16,30h abren la facturación y facturamos las maletas, pregunto por los rifles y me dicen que en unos minutos los tendremos allí.

Tras una hora de espera aparece una empleada para decirnos que alguien está trayendo los rifles, al cabo de 5 min. viene otro empleado para decirnos lo mismo, ya estoy con la mosca detrás de la oreja. Pasa media hora más y mi paciencia se termina, pregunto por los rifles y me dicen que no los encuentran, el jaleo que armo es más que regular. Al cabo de dos horas me dicen que ya han embarcado las armas, no me fío porque no me los han mostrado, nos viene a despedir un empleado diciendo que las tenía él, que no estaban perdidas. ¿Lo harán Sir por tan eficiente gestión?

A las 21,30h embarcamos y consigo dormir cuatro horas.

 

16/8/07

Amanezco sobre Angola y a las 8,20 a.m. tomamos tierra en Namibia, los trámites de armas son muy sencillos, para lo que en Sudáfrica se precisan 14 folios y 4 fotocopias, aquí solo es necesaria una cuartilla, cuando recogemos las armas me tranquilizo.

Nos recoge el amigo Japie, y nos lleva dirección sur hacia Gras en el verdadero Kalahari. La finca de 25.000 Ha sin vallas, está atravesada por el Fish River, el segundo cañón más largo del mundo (después del gran cañón del colorado) La vegetación está compuesta por matojos y pasto, con escasos árboles de poco porte que no permite acercarse demasiado. Los tiros son por regla general superiores a los 200 mts.

El contraste de luces y colores es una maravilla.

El lodge es un viejo caserón de estilo colonial de la época en que Namibia era una colonia alemana. Es muy bonito y está bien cuidado.

Almorzamos y salimos rápidamente a probar los rifles, ninguno se ha movido. Salimos a cazar y nos sorprende la cantidad de Springbucks que se ven, tal es la densidad que en menos de una hora conseguimos ponernos a tiro (220 mts) de un macho espectacular, Sandra se hace con él y la cinta arroja una longitud de 14,5” ¡Magnífico comienzo!

Antonio y Didac se han hecho con un Springbuck y un Orix.

Tomamos un vino alrededor de la fogata que preside todas las noches africanas (y que se agradece pues hace realmente frío) y pasamos al bellísimo comedor adornado con todos los trofeos de la zona. La cena es una demostración del dominio del arte culinario de las hermanas de Japie, un Orix en salsa de mostaza inolvidable y filetes empanados de Eland que se deshacen en la boca.

Un poco de sobremesa (amarula incluida) y a dormir. Las habitaciones tienen cuarto de baño interior, aire acondicionado (que no nos hace falta) y todas las comodidades.












17/8/07

Sandra y yo cazamos con Errol y Antonio y Didac con Japie y Jani (el cuñado de Japie)

A primera hora localizamos una manada de Orix donde además de un buen macho descubrimos uno con un cuerno deforme, conseguimos ponernos a tiro de éste último, le pregunto a Errol porqué no lo elimina y me comenta que todos los años hay un cliente que viaja desde Alemania para cazar este tipo de trofeos pues los colecciona.

Seguimos a la manada por una zona de colinas que en principio parece que nos va a permitir un rececho fácil pero los animales se saben todas las tretas y la persecución dura tres horas, al final el macho bueno se queda un poco retrasado entre unas acacias en un valle y desde la cresta de la colina en que nos hallamos Sandra y el 7x57 con munición Acubond de 160 gr. nos demuestran de qué son capaces haciéndose con un orix de 90 cm. de longitud a 230 mts.

Tras las fotos de rigor cargamos el Orix en el coche de caza y continuamos recechando desde la colina. No hemos cubierto 500 mts cuando vemos un grupo de tres Springbucks, el tercero me parece muy bueno pero Errol cree que tiene un cuerno torcido, los animales huyen por el fondo del valle y ya lejos suben a la pequeña montaña donde nos encontramos, Errol me dice que lo tire, que los cuernos son parejos, los animales van al paso confiados en la distancia, me apoyo bien y le largo un disparo al gran macho a 278 mts, el animal se para visiblemente tocado mientras los otros dos huyen, le hago dos disparos más desde la misma posición y cae muerto. Cuando recargo el rifle se me va un tiro al aire, me quedo muy sorprendido pero Errol me dice que probablemente he tocado el gatillo sin darme cuenta. (Este hecho traería consecuencias, la lección es que hay que analizar cualquier comportamiento extraño cuando se trata de armas)

Cuando cobramos el Springbuck nos damos cuenta que seguro será Rowland Ward como el de Sandra. La cinta da 16,5” un trofeo extraordinario, mejor incluso que el de mi hija.

Antonio y Didac han cazado un Springbuck de 14,5” (RW)

No hemos podido encontrar cebras de Hartmann pero no es de extrañar, hemos cazado en esta finca solo un día. Hemos visto sin embargo Kudus, Ñus negros, Steenbucks, etc.

Después de comer y de la preceptiva siesta cruzamos el desierto hacia el NE comprobando como siguen habitando entre dunas Springbucks y Orix.

Llegamos a Neuhof ya de noche pero la belleza del lodge y la diferencia de paisaje (con muchos más árboles y vegetación de mayor porte) sorprende a mis acompañantes.
















 

18/8/07

Madrugamos y nos desplazamos a Kudolandia (como la bautizó el amigo Isidoro) Una finca a 30 Km. dirección Bostwana con dos pequeñas cadenas montañosas refugio ideal de Kudus (de los que hay gran densidad y calidad) y Guepardos.

Apenas hemos comenzado a carrilear en busca de huellas cuando vemos un grupo de chacales, Sandra dispara a uno y como llevo yo la munición tomo el rifle para recargarlo, antes de terminar de acerrojar se escapa la aguja percutora (consecuencia de haberse aflojado el tornillo de fijación de un disparador Timney que había montado recientemente en mi rifle y al que no había puesto fija-tornillos) y revienta el cartucho, cuando me doy cuenta de qué ocurre tengo las manos ensangrentadas y los oídos silbando. Entonces comprendemos que el disparo que se me escapó fue por la misma causa. Me hacen una cura de urgencia y salimos a cazar con el rifle de Japie, el mío ha quedado inutilizado.

En un abrevadero encontramos huellas de tres guepardos macho persiguiendo a un Kudu, las seguimos y a 500 mts (donde disparamos a los chacales) encontramos en el cauce de un arroyo seco el cadáver reciente de un joven Kudu y las huellas de los guepardos que han huido al oír los disparos. Hemos perdido la mejor ocasión de todo el safari de hacernos con un guepardo, estos animales cuando han comido son bastante fáciles de recechar pues se encuentran abotargados por la pitanza.

Por la tarde me llevan al médico, en las radiografías observamos que no tengo nada roto, solo un pequeño fragmento de casquillo en una mano y dos en la otra.

Me vacunan contra la rabia, protesto porque no me ha mordido nadie (todavía) pero me dicen que hay mucho virus y que no solo es necesario sino obligatorio.

Volvemos a Neuhof y con un 25-06 que nos prestan y a partir de ahora usaremos Sandra tira a un Ñu azul entre dos luces a corta distancia, el animal visiblemente tocado sale huyendo, encontramos sangre pero como en África se hace de noche como si bajaran el telón, tenemos que dejar el pisteo para mañana.

Didac ha cazado un Ñu negro clase oro y Antonio uno azul.












 


19/8/07

A primera hora vamos a pistear el Ñu de Sandra, el animal ha huido arropado por la manada, seguimos sus huellas durante 2 km. y le comento a Japie que mi hija tira muy bien y no es posible que el animal haya caminado tanto, el me dice que piensa que en el momento del disparo el animal se ha movido y el tiro puede estar trasero, en estas estamos cuando Sandra lo descubre muerto a escasos metros. Cuando analizamos el animal vemos que el disparo ha entrado por el codillo y ha salido por la parte alta del costillar del mismo lado!!! Consecuencia de un calibre muy rápido y una punta muy blanda que ha “rebotado” en lugar de penetrar.

Llevamos el Ñu a los skiners y salimos de nuevo a cazar, Japie ve a un viejo Hartebeest de un solo cuerno al que le tiene ganas y que han fallado ya tres clientes, lo meto en la mira y observo asombrado por el visor como con el impacto del tiro el animal que cae fulminado, el rifle no se ha re-elevado con el disparo!!! Me encanta este comportamiento del rifle, es consecuencia del silenciador que lleva acoplado. Esta herramienta es fundamental para hacer descastes sin estresar a los animales. El hartebeest es tan viejo que no le quedan dientes, los cuernos se los rompen cuando luchando se quedan enganchados al contrario.

Tras volver a descargar donde los skiners, salimos de nuevo, hemos visto una manada de Ñus negros entre los que hay un macho que destaca, los localizamos donde los vimos, pie a tierra iniciamos un rececho que siempre resulta complicado con estos nerviosos animales, nos tapamos con unas pequeñas acacias y tras arrastrarnos y hacer varias paradas para tranquilizar a algún miembro de la manada que se ha “mosqueado” conseguimos ponernos a algo más de 100mts, no vemos al gran macho pero hay varios animales echados, de improviso se levanta y queda mirándonos, ha recelado algo, me ponen el trípode y lo meto en la cruz, el animal está cuadrado como un toro de lidia, su gran cabezota le cubre la garganta y con una punta tan blanda no me atrevo a arriesgar un tiro al cerebro, de un momento a otro pegará la espantada, le apunto al hombro y disparo, la manada arranca pero él se queda rezagado, salimos corriendo y lo vemos tras una acacia, me ponen los palos de nuevo y cuando se descubre le tiro al codillo, cae hecho un ovillo. Mi hija sale corriendo y le grito que no se acerque, junto con el Orix y Bushbuck es de los antílopes más peligrosos. Es un trofeo precioso, con un gran boss muy agrietado y medalla de oro.

Por la tarde vamos a Kudolandía para recorrer los caminos y dejar nuevas marcas de neumáticos para mañana a primera hora ver si algún guepardo ha pisado las mismas.

Didac ha disparado a un Kudu a última hora, mañana mirarán si hay sangre.









 


20/8/07

Hemos encontrado el rastro de cuatro guepardos juntos, me comenta Japie que son de la noche pasada, contesto que también pueden ser de esta misma mañana, la respuesta me deja asombrado una vez más: No, hay huellas de insectos sobre las mismas. Genial!!!

Localizamos un “playing tree” (árbol que por tener el tronco inclinado permite a los guepardos trepar y a donde acuden cada día para jugar y descansar. En el mismo dejan sus deposiciones y orina para marcarlo) pero pertenece a una hembra con su cría, si hubiera sido del grupo de machos hubiéramos montado un blind.

Al mediodía nos hemos puesto de espera en un “pan” (punto de agua) solo colocarnos Sandra comienza a decir muy excitada que ha visto con los prismáticos un Kudu enorme bajando por la ladera de enfrente, Japie lo ve también y dice que es muy bueno, tras larga media hora en la que mi hija se pone más nerviosa por momentos, aparecen en el borde del bosque dos machos, el primero rondará las 48” y hace las funciones de escudero, el segundo es el “primo de Zumosol” de los kudus, le da un toque con los cuernos al otro para que entre a beber, así lo hace y cuando el primero lleva unos 5 min. en el otro extremo del pantano que tiene unos 150mts de ancho entra con paso majestuoso el señor de aquellas tierras, se pone a abrevar y le susurro a Sandra que en cuanto se atraviese le dispare al brazuelo, no pasan 30 seg. y el animal se gira para retornar a la seguridad de la floresta, “ahora” le susurro a Sandra, suena el disparo y el kudu acusa el impacto en el brazuelo, se interna entre los árboles visiblemente tocado, “repítelo” le aconsejo a mi hija, alcanzado por un segundo disparo el magnífico animal se desploma muerto. Es increíble lo que una pequeña punta de calibre 25 puede hacer bien colocada. El escudero ha esperado a su señor hasta que este ha caído.

Cuando nos acercamos al trofeo todo son risas y felicitaciones, el trofeo da 55”, es muy grueso y entra sobradamente en la clase RW. Sandra está loca de contento.

Antonio y Didac no han hallado sangre del Kudu pero han cazado un Hartebeest muy simétrico y un Blesbuck clase record.










 


21/8/07   

Volvemos a “Kudolandía” acompañados por un perro “guepardero”

Encontramos cerca de la casa el rastro de un macho solitario, lo seguimos hasta un “pan” donde se observa que ha coincidido con un babuino que lo ha puesto en fuga. Realmente estos monos son temibles y les tienen respeto hasta los grandes gatos. Seguimos el rastro del guepardo que va paralelo al del mono, de improviso se oye una trifulca fenomenal, el perro que va suelto está “discutiendo” con algún animal de malas intenciones, salimos corriendo y me acuerdo de la montaña de tabaco que he cometido la tontería de fumar en esta vida. Cuando llegamos al campo de batalla resulta ser el babuino el contrincante del can. Con este jaleo hemos perdido otra buena ocasión de cazar un Guepardo.

Antonio y Didac han cazado un Kudu de 54” (RW), un Orix y el mayor Waterbuck que he visto en mi vida. Me alegro mucho por ellos.










 


22/8/07

Hoy hemos cambiado de finca, nos hemos desplazado 10 km. dirección Gobabis en un último intento de cazar un guepardo.

A media mañana hemos encontrado el rastro de cuatro machos que cazan juntos, lo hemos seguido durante tres horas bajo el sol abrasador de África y al cabo de este tiempo el rastro nos ha llevado al punto de partida.

Por la tarde hemos estado de espera en un “pan”, ha entrado un Orix con probablemente más de 1mts de longitud, un Kudu normalito, ñus negros y azules, varios facocheros y un grupo de Springbucks entre los que había un macho muy bueno.

Antonio y Didac han estado de espera a los facos y han contabilizado más de 40. Han cobrado un buen macho y un chacal que han dejado en el campo por el peligro de un contagio de la rabia.

Como resumen del safari, hemos cobrado unos trofeos excelentes pero para conseguir un Guepardo haya que dedicar 10 días y dejar de tirar a otro tipo de animales, cuando menos lo esperas un tiro puede ahuyentar a un Guepardo que de otra manera te hubiese dado una buena posibilidad. Hemos pasado unos días excelentes en compañía de grandes amigos y no lo cambio por cualquier otro con mejores resultados. Sigo pensando que por encima de los resultados están las vivencias. ¿Estáis de acuerdo?









23/8/07   

Por la mañana vamos de compras a Windhoek con Japie y Lisa (su esposa) En esta capital puedes encontrar todo tipo de artesanía pero no es muy barata, la excepción son los diamantes, Sandra se compra unos pendientes (legales) que posiblemente le salen a mitad de precio. Es importante asegurarse que los diamantes que compres sean legales, el contrabando de estas piedras está penado en Namibia con cinco años de cárcel.

A las 19,45h tomamos el avión y nos despertamos con tiempo de tomar el desayuno.

En Londres aprovechamos para visitar la “city” en un autobús descubierto para turistas.

Vamos a facturar y no encuentran los rifles otra vez, les explico que soy agente de safaris y que como no aparezcan a tiempo vetaré este aeropuerto a mis clientes, aparece un supervisor y la supervisora del supervisor, se ponen las pilas y terminan encontrándolos. Decididamente esta gente del aeropuerto de Gatwick solo aprende a base de broncas.

 

Carlos Mas, Namibia 2.007

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