De cazador para cazadores

XIII - De gatos en el Kalahari 2

25/3/08
Vuelo Barcelona-Frankfurt-Windhoek. Me sorprende la eficacia y sencillez de los trámites en Frankfurt, comparando con Londres, esta vía es mucho mejor. Puedo ver caer la nieve a través de los ventanales
.

26/3/08
Me recoge en el aeropuerto a primera hora Japie, mi mejor outfitter y los trackers John y Derks, es muy agradable volver a encontrarme con estos amigos.
La mujer policía que me atiende en el sencillo control de armas del aeropuerto habla perfectamente castellano, ha estado 15 años viviendo entre Cuba y España.
Tras un corto viaje en coche de poco más de una hora, llegamos a la finca. Esta se encuentra a mitad camino entre Windhoek y Gobabis, la zona es llana con unas pequeñas montañas donde habita el leopardo, que baja al llano a cazar durante la noche.
Tras almorzar (orix) y probar el rifle (afortunadamente pues comprobamos que debido al viaje pega alto) salimos a cazar. Apenas hemos recorrido un km. encontramos una ternera recién muerta, no puedo creer que hayamos tenido tanta suerte. Tras analizar el animal comprobamos que no ha sido el leopardo el autor del crimen, hay dos detalles que inculpan a un cheetah (guepardo) No ha arrastrado la víctima hasta la maleza para esconderla y no tiene marcas en el cuello de dientes, el leopardo cuando asfixia a su víctima clava los caninos, a diferencia del cheetah que igualmente la asfixia pero probablemente debido a sus caninos más pequeños no deja marcas.
Cazo un faco que nos sirve para poner dos cebos. Ye que prefiero este cebo al de la carne de burro salada. No me atrae nada cargarme a un compatriota (los burros fueron importados de España debido a una epidemia que mermó considerablemente el número bueyes que se usaban en aquellos tiempos para el transporte) Hoy en día la cabaña de burros en Namibia es muy numerosa.
Me sorprende que cada vez que llegamos a un punto de agua huele a menta salvaje. La abundancia de estiércol en esos puntos facilita la proliferación de esa planta.
Encontramos huellas de leopardo pero son viejas. Estos animales son territoriales y los machos tardan entre 7 y 10 días en completar el recorrido del perímetro de su territorio. Hay que analizar las huellas para descubrir en qué sentido está moviéndose para poner los cebos en lugares donde todavía no haya llegado en su ronda. Los cebos se colocan cerca de los caminos que usan siempre los leopardos para desplazarse, con objeto de que sean detectados con facilidad por el pobre olfato del gato.
Por la tarde llueve y hace frío.
Tras la cena (eland) el profesional nos muestra una acción para rifle doble que ha diseñado él mismo.

27/3/08
Me levanto a las 4 a.m. con el pijama totalmente empapado de sudor, el cansancio del viaje pasa factura.
Pasamos la mañana tratando de localizar rastros de leopardo alrededor de los kopjes sin resultado.
Por la tarde vemos un chacal corriendo por el camino, se detiene el pick up y lo engancho de segundo tiro muy largo. Más tarde localizamos una pareja de facos para cebo (grandes pero sin buen trofeo) me hago con el primero de un tiro en la paleta y el segundo sale corriendo, le disparo cuando ya se tapa y un gruñido nos indica que también lo he alcanzado. Nos sirven para poner cuatro cebos más.
El Sta. Bárbara del 7x57 que llevo por primera vez a África me va muy bien, se me encara de maravilla y es duro y preciso.

 

28/3/08
Vamos a la finca de un alemán, la más montañosa de la zona. Al entrar en la misma observamos que las vacas están apelotonadas en un compacto grupo por iniciativa propia junto al camino. Me extraña la actitud de estos animales, como si quisieran darse calor entre si.
Nos dirigimos a un llano propicio para facos, localizamos un par que son de tamaño adecuado, los animales nos detectan y salen corriendo como alma que lleva el diablo. Apunto al primero 20 cm. por delante del morro, disparo y aparentemente he fallado, cargo de nuevo y espero a que salgan de la enfilada de unas vacas que hay en el horizonte, vuelvo a apuntar al primero y cuando estoy a punto de disparar, el animal desaparece entre el pasto, vamos a donde lo hemos perdido de vista y lo encontramos muerto con un tiro en el codillo. Los africanos no dejarán nunca de asombrarse de nuestra habilidad para disparar a la carrera y yo no dejaré nunca de asombrarme de la resistencia de los animales africanos. Unos minutos más tarde me hago con otro faco que nos observa creyendo que no lo hemos visto.
Ya tenemos material para cuatro cebos más, nos dirigimos al pie de la montaña para colocar el primero y en el camino, junto a un punto de agua, encontramos huellas frescas de un leopardo. Medimos la zancada y da 90 cm. Es grande!!!
Comenzamos a colocar cebos en el sentido de avance del leopardo en lo que creemos es su ronda de perímetro y al llegar al punto donde estaban las vacas apelotonadas, estas no están, vemos por el rastro dejado por la manada que han salido corriendo y fácilmente descubrimos la causa, las sigue nuestro leopardo al paso. En esta trágica partida de ajedrez que es la caza de Mr. Spots, éste ha cometido un error, está cazando a las vacas a pleno día y después de pasar nosotros!!!
Formamos en apretado orden de batalla, los trackers a los flancos con la orden de retirase en cuanto se detecte al gato, yo al frente (no por que me haya presentado voluntario, porque me toca) el profesional con su 416 Rigby a mi derecha y algo retrasado y Japie cubriendo la retaguardia por si el gato nos quiere atacar por detrás. Estas precauciones son totalmente necesarias pues si damos con el gato junto a su presa, seguramente cargará sin provocación previa.
De esta guisa avanzamos con los nervios en tensión durante un km. y topamos con el rastro de las vacas que vuelven en sentido contrario. Parece que el gato no ha matado.
Colocamos el último cebo y volvemos al coche. A punto de salir de la finca un tracker manda parar. Ha visto las huellas de nuestro gato junto al camino, las seguimos y comprobamos que se arrastra, está listo para saltar, 20 mts. más adelante hay sangre, ha matado. Seguimos el arrastre de su víctima de nuevo en formación de combate, ahora la tensión es máxima pero no tengo miedo, a 200 mts. encontramos una ternera recién matada, registramos los alrededores pero el gato se ha ido para volver a comer al atardecer. Le ha sacado las vísceras a la vaca para ponerlas en otro lugar y evitar así que los chacales den con su presa.
Nos vamos rápidamente a almorzar y volvemos a colocar el blind. A las 4 de la tarde ya estamos metidos en él. El tiempo pasa lentamente en las esperas, solo la abundante avifauna africana nos entretiene, anochece y nuestro invitado sin acudir, son las 9 de la noche y japie cree haber oído algo, damos la luz pero lo único que veo son los ojos de un par de mangostas que están aprovechando la ausencia del dueño del festín.
Decidimos levantar el sito e ir a cenar. Por el camino avisamos a Theuns, un sudafricano que caza leopardos y leones con perros y aun no hemos terminado de cenar y ya tenemos la jauría en la finca. Volvemos al cebo una hora después de haberlo dejado y comprobamos que mientras cenábamos nuestro gato ha estado haciendo lo mismo. Esta vez el error ha sido nuestro, no hemos esperado suficiente.
Soltamos los perros y estos cogen rápidamente el rastro, lo encuentran a unos 300 mts. y la algarabía que se forma es más que regular. Oímos la carrera en dirección a la montaña, el bushman que acompaña a Theuns sale corriendo detrás de los perros armado solo con una lanza zulú (1 mts. de longitud) nosotros seguimos a distancia la carrera y a paso ligero. Hay que estar preparado física y mentalmente para una persecución que puede durar hasta 12 horas y que solo una vez de cada tres tiene éxito. Han parado el gato en la base de la montaña, hacia allí nos dirigimos. Al rato oímos de nuevo la carrera, va faldeando la montaña, corren 4 o 5 km. y se nos distancian muy rápido. De golpe percibo que nos acercamos muy aprisa, demasiado para nuestro ritmo de marcha. Está volviendo hacia el llano!!! Nos dirigimos a su encuentro alumbrados solo por un par de linternas de cabeza. Debido a los rugidos del gato y la “música” de los sabuesos, la sensación es de inseguridad, como nos demos de morros con Mr. Spots va a haber para todos. A unos 200 mts. de donde nos hallamos, lo paran de nuevo, nos acercamos con todas las precauciones en la negra noche africana y a la luz de las linternas lo vemos subido a un árbol.
Nueva formación de batalla con servidor al frente, apunto pero me dicen que más cerca, voy decidido hasta la base de la gran acacia pero el profesional me coge del hombro, tampoco se trata de indicarle al gato sobre qué debe saltar!!! Shot, me ordena, entre lo tupido del follaje y lo pobre de la luz de las linternas, solo veo un pedazo de piel, no se dónde está la cabeza ni la cola para tener una referencia de adonde apuntar, ¿dónde está la cabeza? le musito al profesional. Éste tampoco lo sabe y no me contesta, apunto al centro del trozo de piel que puedo distinguir y disparo, el animal queda colgado de sus garras delanteras, shot again!!! Me urge el profesional. Le disparo alcanzándole en el cuello y cae con estrépito. Se apagan todas las luces de golpe. Luz, luz!!! pido pero me responden que no (sería hacia donde primero cargaría) Ahora sí que siento cierto peligro, sin un ápice de luna y en la más absoluta oscuridad, esperar en el bush africano a que si ese gatazo está vivo salga en otra dirección que no sea la tuya resulta de todo menos divertido. Por el sonido de los perros comprendemos que el gato está muerto, vamos hacia él y tiene el primer tiro en el hígado y el segundo le ha alcanzado una mano y el cuello. Es un animal precioso, muy viejo y de unos 70 kg. El único perro que ha recibido unos profundos arañazos es el dogo de la jauría, el resto, todos Gran Azul de Gascuña están intactos. Hemos tenido suerte y la persecución ha durado poco más de una hora, el que el leopardo estuviera muy cerca cuando soltamos los perros ha influido muy positivamente.
Debo reconocer que tenía cierto reparo ante la caza de gatos con perros por considerarla poco deportiva, pero la experiencia me ha demostrado una vez más que no se pueden tener prejuicios ante lo que desconoces. Ha resultado una cacería excitante y no exenta de peligro.

 

29/3/08
A primera hora, tras unas fotos a la luz del día, John y Derks le sacan la piel al leopardo, la lavan con agua y sal gruesa y posteriormente, en la finca a la que nos marchamos, la pondrán a secar cubierta de sal por ambas caras. No quieren dejar nuestra piel fuera de su vigilancia.
Salimos hacia el norte de Windhoek, a la finca de un amigo de Japie que se dedica a la cría de caballos da maratón llamado también John. La finca no está dedicada a la caza pero se encuentra en una zona montañosa que tiene kudu, eland, orix, faco, cebra de montaña y muchos babuinos. En esta época está preciosa, muy verde y como hay muchos minerales, el agua de los lagos y embalses toma un color negro profundo (aunque sigue siendo potable)
Llegamos al mediodía y tras saludar a John (que es muy amable y me pide que abata cuantos babuinos pueda) cambiamos de coche y salimos a cazar. Vamos con el pick up por las cuerdas a la busca de cebras. La tarea parece fácil por la enorme extensión de terreno que se domina desde las alturas, pero solo vemos babuinos por todas partes. Como en África todo el mundo les tira por los destrozos que hacen, salen huyendo a más de 300 mts. Un grupo de ellos se despista y conseguimos llegar a distancia de tiro, tengo a la vista a los últimos del grupo corriendo a todo gas y antes de taparse tras la cima de la montaña, a unos 100 mts, desde la trasera del pick up veo que uno de ellos es grande. Le apunto, corro la mano y disparo, el animal rueda sobre si mismo como un conejo, vamos a donde ha caído, le hacemos las típicas fotos con el sombrero puesto y le cortamos la cabeza pues quiero los colmillos para hacer colgantes, regresamos al coche y cuando éste está arrancando observo con incredulidad que otro gran macho ha vuelto a comprobar qué había ocurrido con su compañero, si hubiéramos esperado 5 segundos más hubiera tenido ocasión de abatir otro gran babuino.
Más adelante descubrimos en un valle un grupo de cebras de montaña. Ponemos pié a tierra y cubriéndonos con el desnivel del terreno las recechamos. Finalmente las cebras nos descubren y salen al trote pero la última se queda atravesada vigilando a unos 200 mts. Me ponen el trípode y la apunto con sumo cuidado, cuando tengo la cruz en la paleta disparo y la cebra cae fulminada. Como se lo duras que son, les digo a Japie y los trackers que esperen, que puede levantarse. No, ha sido un tiro perfecto!!! Contesta Japie. Dicho y hecho, la cebra se levanta a trompicones, cae rodando por la ladera y al llegar al fondo del barranco se vuelve a levantar para salir primero al paso y luego al trote, le disparo a pulso a unos 150 mts. y vuelve a caer, se vuelve a levantar y le hago varios disparos más. La encontramos muerta en el barranco siguiente, tiene 5 impactos, 3 de ellos en el codillo. La punta que he usado es la Accubond de Nosler, no se le puede pedir más pues 2 de ellos la han atravesado totalmente a la altura de las paletas. Recuperamos más tarde dos de las puntas y han hecho un hongo perfecto. Es un animal precioso y enorme, probablemente sobrepase los 400 Kg.
Salimos hacia Neuhof. A nuestra llegada hay 4 alemanes que han cazado un faco.

30/3/08
Nos levantamos tarde (6 a.m.) y me quedo toda la mañana descansando y disfrutando de Neuhof  que tiene unos lodges preciosos. Han construido 3 nuevos este año.
Japie ha salido con los alemanes a por un blesbuck. Uno de ellos ha estado nominado para el Nóbel, tiene cáncer de páncreas y lo está combatiendo con sus propias medicinas.
Por la tarde vamos a buscar rastros de cheetah. Encontramos uno en la carretera en dirección a Neuhof, buen presagio.

31/3/08
Dedicamos la mañana a seguir buscando huellas de cheetah. Encontramos un rastro e incluso las marcas del animal cazando pero son de dos días atrás.
Uno de los coches de caza rompe el radiador y por la tarde voy de espera a un punto de agua. Entran cuatro kudus macho e infinidad de aves entre las cuales destaca la viuda real, del tamaño de un zorzal con cuatro plumas de 20 cm. peladas en la cola que terminan en un penacho.
Al volver al campamento encontramos a los alemanes excitadísimos mirando con prismáticos a la pradera que hay frente a los lodges. Creen haber visto un guepardo en uno de los pocos árboles que hay en la misma. Al día siguiente comprobamos que lo que han visto es el gran búho real africano (Giant eagle owl )

1/4/08
Vamos a Gobabis para dejar a parte del personal haciendo sus compras, es día de paga. Aprovechamos para ir a la finca del padre de Japie. La cual tiene dedicada a la cría de vacas y para las mismas ha plantado maíz. Al mismo han acudido los facos que le están haciendo un estropicio y detrás de ellos los guepardos que aman la carne de faco.
Encontramos las huellas de 4 guepardos, 2 grandes y 2 jóvenes. Recorriendo los alrededores del maíz con el coche, vemos algunos facos. Inesperadamente, Japie da la orden de acelerar a fondo, el pick up sale dando botes por el campo y me agarro donde puedo temiendo lo peor, es un guepardo!!! No conseguimos acortar terreno, no en balde es el mamífero más rápido del mundo. Detienen el pick up y consigo ver al animal unas fracciones de segundo, es el primero que veo en mi vida.
De vuelta a Gobabis tengo ocasión de contemplar a las mujeres Herero con sus curiosas vestimentas que comienzan a usar cuando contraen matrimonio y copiaron en su día de las misioneras boer. Los Herero son una raza orgullosa y altiva pero algo cabroncetes. Son en su mayoría propietarios de granjas y a los bushman que trabajan para ellos los consideran una raza inferior y solo les suelen dar comida, sin ningún otro tipo de salario.     
Por la tarde buscamos huellas de cheetah en Neuhof. No encontramos de recientes pero tengo ocasión de tirar a un chacal que está escondido en lo más espeso del bush, como suele ocurrir, el tiro lo destroza. La Accubond trabaja muy bien, que expansione en un animal tan ligero no es tarea fácil para un proyectil.

2/4/08
Salimos a primera hora hacia “Kudolandía” a localizar huellas de guepardo. Nos dirigimos hacia un punto de agua muy querencioso y al llegar al mismo, sale a escena un chacal. Este hace una paradita y aprovecho para dispararle apuntando al codillo, el animal sale corriendo y no puedo creer haberlo fallado. Japie me dice que le di pero trasero. Mientras él y los trackers buscan huellas de cheetah, yo voy al tiro. Veo sangre y sigo el rastro, no es muy difícil pues la sangre es abundante: Encuentro el chacal a unos 20 mts. del tiro con un impacto en el mismo codillo. Hay que ver la cara que ponen Japie y los trackers cunado me ven llegar tirando del animal por la cola.
Ellos han encontrado huellas recientes y el playing tree (árbol con el tronco suficientemente tendido para que pueda subirse al mismo un guepardo y al cual acude todos los días para reposar, jugar, etc.) Colocamos una cámara para detectar si sigue acudiendo y a qué hora y nos vamos hacia Neuhof.
A las 11,30 llegan Luís y Alberto. Al primero solo le faltan el leopardo de las nieves y el cheetah para completar la colección de todos los gatos del mundo, para el segundo, (Alberto) es su primera experiencia africana y se ha decidido por lo correcto, un safari de antílopes.
Como Luís ya tiene experiencia, saldré con Alberto para hacer de traductor y ayudar en lo que precisen él y su equipo de caza.
Salimos después de comer y tras un rececho de tres horas se hace con un magnífico ñu negro con un tiro frontal de su 300WM que le entra por la base del cuello.

3/4/08
Salgo con Alberto, recechamos primero un hartebeest y luego un kudu pero no hay ocasión de disparo. Se da cuenta de que la caza en Namibia es realmente auténtica y difícil.
Por la tarde dispara a una cebra, pese al impacto del 300 con punta de 220 grs. el animal sale corriendo, lo pisteamos más de 2 km. Finalmente la encontramos echada, al intentar levantarse, dispara de nuevo y cae muerta. El primer tiro le había tocado el hígado y seguramente los pulmones. Sigo diciendo que la cebra es uno de los animales más duros de África (que ya es decir)
Es un garañón precioso con la piel intacta.
Japie y Luís han puesto una cabra viva de cebo y dos jamones de antílope. Cuando la hierba está alta y los guepardos tienen dificultades para cazar, toman los cebos si estos están frescos.

4/4/08
Esta mañana Alberto ha cazado tras un bonito y complicado rececho un orix. Más tarde no ha podido hacerse con un steenbuck.
Por la tarde, hemos ido a Kudolandía, donde hemos visto bastantes facos, kudus, springbucks, un chacal y las huellas de dos guepardos.
Alberto ha tirado un faco y un kudu, este último estaba totalmente de frente y al tiro ha caído como un trapo. Le hemos felicitado todos, pero mientras le dábamos la mano el animal se ha incorporado y salido corriendo. Mañana iremos a pistearlo pues ya era muy tarde y no había suficiente luz.
Luís y Japie no han encontrado huellas frescas de guepardo, por lo que para mañana deciden cambiar de zona de caza.

5/4/08
Hoy es el cumpleaños de Alberto. A primera hora hemos ido a pistear el kudu. Al principio encontramos bastante sangre pero no rompe monte. El pisteo se alarga y me adelanto para ver si ha cruzado el camino. Mientras, ellos oyen rugir en un matorral cercano y resulta ser una guepardo con sus crías que los amenaza, con las armas dispuestas se retiran pero continúan el pisteo. Al final, tras 4 km. tenemos que desistir, pues ya no da sangre y está muy entero.
Por la tarde volvemos a Kudolandía para ver si los buitres delatan al trofeo de kudu.
Alberto se hace con un magnífico springbuck de un tiro difícil a 150 mts. El trofeo da 15” Más tarde se hace con un buen y grueso faco.
Japie y Luís cambian la cabra de sitio.
Tras la cena, Lize, la esposa de Japie sorprende a Alberto con una tarta de cumpleaños.

6/4/08
Cazamos en primer lugar en Neuhof, donde vemos varios steenbuck pero no dan ocasión de disparo. Cruzamos la carretera y en la otra parte de la finca localizamos un kudu de 48” que no tiramos, queremos para Alberto algo mejor. Vemos varios kudus más y un hartebeest al que Alberto tira algo terciado. Sale corriendo pero los pisteros dan con él a unos 50 mts. Es un animal muy viejo con buen trofeo.
Esta tarde hemos ido todos a Kudolandía, Japie y Luís han estado de espera y el resto hemos estado buscando kudus. Hemos conseguido localizar en una zona bastante inaccesible, al mayor kudu vivo que he visto en mi vida, rondaría las 60”  Alberto ha hecho un bonito rececho, cuando lo ha tenido de frente no ha querido esperar a que se atravesara temiendo que el animal se marchara y confiando en su habilidad como tirador, ha disparado sin alcanzarle.

ç

7/4/08
Hoy salgo para España y camino de Windhoek salen a despedirme varios facos y dos lagartos de más de un metro cada uno.
Hago la compra de regalos en la capital. Es muy agradable pasear por esta ciudad, ye que no en vano Namibia es el país más seguro con diferencia de todo el cono sur africano.
Camino del aeropuerto nos llama otro outfitter amigo de Japie. Introdujo nyalas en su finca y esta mañana ha descubierto que un grupo de guepardos han dejado solo uno vivo. Mañana a primera hora irán con Luís para tratar de hacerse con uno de los asaltantes.

8/4/08
Me llama Japie para comunicarme que están celebrando con champagne el trofeo de cheetah que ha conseguido Luís. Espero que Alberto consiga su anhelado kudu.

Carlos Mas

Abril del 2.008

 

Lista de Relatos