De cazador para cazadores

Corzos en Rumanía, prueba de un prototipo de Bergara



Otro éxito de Bergara Rifles y caza en un país desconocido de gente maravillosa.
Como ya sabes, estimado y sufrido lector, el cañón de un rifle va grabado interiormente por unos surcos helicoidales llamados estrías. El objeto de estos surcos, es imprimir un movimiento rotatorio al proyectil a lo largo de su eje longitudinal, para estabilizarlo giroscópicamente con objeto de mejorar su estabilidad aerodinámica y por tanto su precisión. Dicho así, parece poco importante, pero me entenderás mejor si te digo que si el paso de estría no es adecuado a la longitud del proyectil, éste ya impacta de lado a solo 50 mts.

Llamamos paso de estría a la longitud del cañón que ha de recorrer el proyectil para dar un giro completo. Se expresa habitualmente en pulgadas. Por ejemplo, un paso de estría de 1:9 significa que el proyectil ha de recorrer 9 pulgadas (22,86cm) de cañón para dar una vuelta completa sobre su eje. Como más largo es el proyectil, menor ha de ser la distancia necesaria para que dé un giro completo dentro del cañón, para que al abandonar este, vuele estabilizado.
La mayoría de los cazadores españoles, no tiene ni idea de qué estriado tiene su rifle, pero sabe que tal o cual munición, no agrupa correctamente con el mismo. En la mayoría de ocasiones, esto es debido a que el estriado del rifle no es adecuado para el peso (longitud) de punta que deseamos usar.
Los calibres que nacieron al principio del siglo pasado, cuando comenzó el uso de la pólvora sin humo, por ejemplo el 7x57 y el 7x64, disparaban puntas muy pesadas (largas) y estabilizan por lo tanto mejor este tipo de balas.
Los calibres modernos, están diseñados para disparar balas más ligeras y rápidas, estabilizan bien este tipo de puntas, pero son incapaces de hacerlo con las puntas pesadas.
Como ejemplo de esto, mi BX11 con cañón del 7x64 y paso de estría de 1:9, es capaz de estabilizar la larguísima Barnes TSX de 175 grs, que más parece un torpedo que una bala. Sin embargo, mi B14 del 7mmRM con paso de estría 1:9,5 no puede hacerlo. Esta pequeña variación de media pulgada de paso, es suficiente para marcar la diferencia.
El efecto del paso de estría para estabilizar una longitud de bala u otra, se hace mucho más crítico con los calibres pequeños.
Gracias a la absurda prohibición a la que nos somete el ICAE de no poder usar el 223 para la caza o el tiro deportivo, solo nos queda la opción del uso del 222. Es asombroso que siendo tan pequeño este cartucho, sea capaz de abatir trofeos de la talla de un nyala que pesa 70 kg (yo lo he hecho). Pero lamentablemente, los rifles del 222 llevan un estriado 1:14 que como máximo, es capaz de estabilizar puntas de 50-55 grs. Para ampliar todavía más sus posibilidades en la caza, sería deseable que en calibre 222, hubiera como opción, un estriado más rápido, para que fuera capaz de estabilizar puntas de 62 grs., abriéndose así el abanico de buenas balas para la caza, de este diámetro y que solo se fabrican a partir de ese peso (Nosler Partition, Barnes TTSX, Swift Scirocco, etc.)
Dicen que Valentín de Madariaga, se hizo fabricar un rifle con un paso de estría que lo hacía más letal. Yo creo que más bien debió encargar un rifle con paso de estría apropiado para usar un tipo de bala que él consideraba más mortífera. ¿Podría tratarse quizá de una mono-metálica? Al no contener plomo en su interior, son más largas y necesitan un estriado más rápido (corto). Barnes que fabrica puntas de este tipo, pone el paso de estría apropiado en sus cajas de puntas. Por ejemplo, Twist rate 1:8 or faster (paso de estría 1:8 o más rápido)
En 1.990, Valentín de Madariaga, compró Abarto SA, una fábrica de munición situada en Sevilla (carretera de Carmona a Brenes) y con la marca VM, puso en el mercado dos tipos de cartuchos, a los que llamó Expansión y Profundidad. En realidad, eran puntas Sierra Game King y Nosler.
A mí, como a la mayoría de cazadores, me gusta la penetración. Para que la bala atraviese el animal y de sangre por ambos lados. Para ello, es necesaria una punta pesada, con buena densidad seccional (que sea larga). Para estabilizar este tipo de puntas, ya hemos visto que es necesario un paso corto. Y por último, para que la punta haga el mayor daño posible, tiene que tener “mala leche” al plegarse, como las Swift A Frame, Barnes TSX y Nosler Partition, que doblan el diámetro inicial después del impacto y conservan suficiente masa para seguir penetrando.
Si alguien piensa que es fácil pedir un rifle con un estriado diferente al comercial, está muy equivocado. Hace años que doy la lata a Bergara para que me haga un monotiro del 222 con paso 1:8 y no me dicen que no, pero hay que entender que los cambios en las cadenas de producción son un gasto y para pocas unidades, no compensan. Finalmente, Bergara me entrega el rifle soñado para que lo pruebe, un prototipo monotiro del 222 con el paso de estría especial que necesito. Gracias Iñaki!!!



Lo primero que hago, es instalarle un visor Bushnell Elite de 2,5-10X50. El rifle con el visor instalado pesa tan solo 3,750 kg y mide 90 cm.
Lo siguiente, es preparar unos cartuchos para él. Como no hay tablas de recarga del 222 para proyectiles de más de 55 grs, lo que hago para tener una orientación inicial, es establecer una relación entre la capacidad de agua de la vaina del 223 (31,4 grs) y la del 222 Rémington (26,9 grs), la relación es por tanto del 85%. Lo siguiente, es buscar tablas de recarga del 223 para los pesos de bala que deseo usar y reducir la carga aconsejada en un 15%.



Las primeras pruebas, con puntas FMJ, son satisfactorias pues los proyectiles impactan de punta (estabilizados), pero estoy seguro de que una vez hecho el rodaje del cañón y encontrando la carga apropiada, la agrupación mejorará.
Finalmente, doy con la carga adecuada para una buena punta de caza, la Barnes TTSX de 62 grs, son 21 grs de SP7. Con esta combinación, da una velocidad inicial de 790 m/s y el rifle agrupa a 100 mts en 12 mm.



No me cansaré de insistir en que si vais a ensayar las cargas que he mencionado, proceded como es debido, comenzando con un 10% menos de pólvora e ir aumentando gradualmente, el peso de la misma, vigilando cualquier síntoma de sobre-presión. Extremad las precauciones, cuando como es este el caso, empleamos puntas mono-metálicas, que por ser más largas, se comportan de forma diferente a las que llevan plomo en su interior.
Me centro ahora en la Hornady A-MAX de 75 grs. Ensayo varias cargas con pólvora SP7 y me da una dispersión de velocidades con variaciones de hasta 40 m/s. Como la vaina me queda bastante vacía, pruebo con otra pólvora más lenta que me permita llenar más la vaina, escojo la RS50 de Reload Swiss.
- Con 21 grs, me da una velocidad inicial de 731 m/s y una variación de 15 m/s.
- Con 22 grs, me da una velocidad inicial de 773 m/s y una variación de 21 m/s.
- Con 23 grs, me da una velocidad inicial de 833 m/s y una variación de 4 m/s.
Parece pues que en torno a los 23 grs se encuentra la carga ideal para este peso de punta.



Compruebo a continuación si el rifle sobre-estabiliza las puntas más ligeras, pesos habituales del calibre 222, por ser el de este rifle un estriado más rápido, pero no es el caso, pues la Barnes Match de 52 grs agrupa en 1 cm y la Remington Soft Point de 50 grs lo hace en 18 mm y además coincide su punto de impacto con el de la TTSX de 62 grs, puedo usar pues ambas puntas sin variar la regulación del visor. Estas pruebas, las hago con munición también recargada por mí, con munición comercial, desconozco cómo se comportará.
Mi siguiente objetivo, es encontrar una punta de concurso (match) que impacte en el mismo punto que la TTSX de 62 grs que voy a usar para la caza, de esta forma, cada vez que necesite comprobar el centrado del rifle, lo puedo hacer con las baratas puntas de concurso en lugar de las caras puntas de caza.
Comienzo las pruebas con la Barnes Match de 69 grs. Sigo teniendo variaciones de velocidad inexplicables, pido ayuda a los amigos entendidos en el tema y Lluís me regala 150 vainas perféctamente recortadas, Raúl, compañero del Club de Tir Montsià, me presta un neck sizing die (die para recalibrar solo el cuello de la vaina) de la marca Redding. Este die, que es bastante más barato que mi RCBS, resulta ser la solución. Como la vaina conserva la forma que le ha dado la recámara del rifle al disparar, se adapta perféctamente a la misma y las variaciones de velocidad se reducen a la mitad. Provisto con las nuevas vainas, preparo cartuchos con diferentes cargas y el resultado a 100 mts mejora al de muchos rifles de competición, como podéis ver en la imagen, la agrupación con diferentes cargas de SP7, es la habitual en un rifle de caza, hasta que al llegar a los 21 grs, hemos dado con la carga ideal para el conjunto de cañón/punta y el grupo se cierra hasta los 5 mm entre centros.



Yo no compito en tiradas de precisión, pero si lo hiciera, este rifle seguro que es capaz de dejar en ridículo a muchos de culata laminada, cañón pesado y precio que multiplica por cuatro el que puede tener este monotiro de Bergara, si se deciden la lanzarlo al mercado. Hay que tener en cuenta que los 69 grs de esta punta match le confieren una densidad seccional y coeficiente balístico muy superior a la que puedan tener las ligeras puntas que disparan habitualmente el resto de rifles de calibre 222.

15/7/2.016
Me marcho a Rumanía con la intención de compartir unas jornadas de caza con mi amigo Miguel, que es nuestro outfitter en ese bonito país. Él gestiona directamente tres cotos de caza:
- Uno en las estribaciones de los Cárpatos, de 11.000 Ha donde hay venado, corzo y jabalí.
- El segundo en la gran llanura cerealista de la región de Arad, de 10.800 Ha donde hay venado, corzo, gamo, jabalí, chacal europeo, faisán, liebre y codorniz.
- El tercero en Mures, en los Cárpatos, de 7.500 Ha donde hay venado, corzo, jabalí y oso pardo. De estos últimos hay demasiados, hay quien dice que más que jabalís, pues hacen mucho daño a la ganadería y frutales e incluso ha habido en nuestro coto dos ataques a personas con graves consecuencias. Pese a ello, el gobierno solo nos da una o dos licencias al año porque se trata de una especie protegida.






Miguel tiene también concesiones donde se pueden cazar oso y rebeco carpático.
Llego al aeropuerto de Barcelona con tres horas de antelación, a alguno le parecerá exagerado, pero la experiencia me demuestra que no lo es. Tras pasar por la intervención de armas, donde me atienden con la rapidez y amabilidad acostumbradas, me dirijo a los mostradores de Lufthansa, me dicen que debo pagar 110€ por llevar el rifle, afortunadamente, llevo la caja de la munición en la maleta y ésta debidamente identificada por la intervención de armas con la cinta zzzzz, pues de lo contrario, hubiera tenido que pagar 110€ más por la pequeña caja de munición. Una vez facturado el equipaje, debo esperar al empleado de Swiss, la empresa que hace el movimiento de equipajes en el aeropuerto, para que se haga cargo del mío y me acompañe a la puerta de equipajes especiales. Como han estado de huelga la semana pasada, tienen equipajes perdidos por todo el aeropuerto y el personal disponible buscándolos. La consecuencia, es que el empleado se demora una hora. Afortunadamente, llegué con la antelación adecuada. Vuelo vía Múnich a Timisoara.
A mi llegada diluvia. Recojo rifle y maleta en la cinta de equipajes y el policía que se halla a la salida me revisa la documentación del arma. Es imprescindible la carta/invitación que se queda él y la tarjeta europea de armas, donde anota la entrada en el país.
Salimos Miguel y yo hacia Vârfurile, donde se encuentra el hotel que empleamos como base de nuestras cacerías, en el coto de las estribaciones de los Cárpatos. El viaje, de solo 100 km, se hace pesado porque sigue diluviando durante todo el camino, en especial para Miguel que conduce. Llegamos al hotel cansados y decidimos no madrugar, ni salir mañana por la mañana de caza.

16/7/2.016
El hotel, es cómodo, las habitaciones amplias y han tenido el gusto de pintarlo de verde, para que “se integre” en el paisaje de bosque inmensamente verde de robles y hayas que lo rodea.



Comemos en un restaurante decorado con el buen gusto por el detalle de los rumanos, allí se reúne con nosotros Florín, el guarda del coto y planificamos la salida de la tarde, pues ha dejado de llover. Tomo sopa de callos de ternera acompañada por crema de leche, os la recomiendo, es exquisita.



A las 7 de la tarde, recogemos a Florín y nos dirigimos hacia un gran bancal enclavado en la ladera de un valle, allí tiene localizados cuatro machos que salen a pastar al mismo. Vemos uno en la zona baja acompañado por su hembra que no nos da tiempo ni de valorarlo, le hacemos una entrada, pero no vuelve a salir. En eso estamos, cuando Miguel descubre otro macho a nuestra espalda, le entramos por dentro de un maizal y nos colocamos a tiro, pero tiene un cuerno normal y el otro corto y grueso, es defectuoso. Nos desplazamos a otro valle y oímos varios corzos ladrándose, ya están en celo. Avanzamos con precaución, pues la hierba está muy alta y lo más fácil, es que nos vean antes ellos a nosotros, que al contrario. En un recodo descubre Florín un buen macho a 60 mts, pero solo se le ve la cabeza. El animal se mueve hacia el bosque y me dan las prisas por dispararle antes de que se oculte, le apunto al cuello y disparo fallando, recargo y viéndole solo los cuernos, disparo de nuevo calculando dónde debe estar el cuerpo, pero el cálculo sale mal y la bala probablemente impacta en el suelo. Continuamos remontando el valle y vemos una hembra que huye corriendo, paramos para buscar al macho y cuando desistimos y comenzamos a andar, Miguel lo descubre en medio del bancal, el animal está parado, pero tiene la cabeza tras un árbol y no podemos valorar su trofeo, algo recela y sale dando botes, debía ser bueno, pues le hemos visto bastante bulto en la cabeza. Regresando vemos un macho que se deja apuntar a placer, pero es joven. Volvemos al primer valle andando Florín y yo, subimos por el gran bancal y lo atraviesa un corzo corriendo, Florín me dice que tire, con mal apoyo y cuando hace una parada a 180 mts, le disparo y cae, intenta levantarse y lo remato. Es un macho muy viejo, ya regresivo, pero el trofeo es largo y perlado, estoy muy satisfecho.




17/7/2.016
Nos despedimos de Florín y viajamos hacia el hotel Moara cu Noroc (Molino de la suerte) en Ineu, base de nuestras cacerías de corzos en llanura. El hotel, está construido en un molino de 1.920 que empleaba la energía hidráulica de un canal construido al efecto. Es muy bonito y el agua sigue fluyendo con el mismo caudal que cuando se construyó. La cocina es buena y os recomiendo un bollo caliente con pasas cubierto de crema inolvidable. Miguel dice y puede que tenga razón, que los rumanos pasaron tanta hambre durante el comunismo, que ahora las raciones son allí más abundantes de lo normal para compensar.



Los corzos en esta zona, son mucho más numerosos y dan grandes trofeos, tan buenos como los húngaros, pues se trata de la misma llanura cerealista, solo que al otro lado de la frontera, pero bastante más baratos. Tenemos oferta por peso y también a precio cerrado. Un gran corzo de aquí puede sobrepasar los 500 grs de trofeo descontando los 90 grs preceptivos.
Salimos por la tarde en un pickup descubierto al estilo africano, en el que vas de pie pero protegido. Es capaz de moverse por cualquier terreno y tiene la ventaja que desde el mismo, como vas muy alto, puedes divisar corzos en el cereal que desde el interior del vehículo no verías.












Hoy me he acordado de coger el repelente de insectos extra fuerte Relec, le ofrezco a Miguel y nos ponemos los dos en manos y cara. Cual no será nuestra sorpresa, cuando al agarrarnos a las protecciones metálicas, comprobamos que disuelve la pintura y se nos queda pegada a las manos. Es el mejor repelente de cuantos conozco, pero por lo visto, también un buen disolvente!!!
Recorremos caminos y bancales de cereal con el pickup y comenzamos a ver una densidad de corzos sorprendente. Despreciamos trofeos que en cualquier otro destino tiraríamos satisfechos, hasta que vemos uno con las puntas muy largas, el animal va acompañado por su hembra y hacen una parada a 173 mts, pido que paren el motor y le apunto desde arriba del pickup, pues si bajara, no lo vería. Al disparo, oímos el zapp de la bala haciendo carne, el animal corre unos 50 mts hasta desaparecer detrás de un arbusto, echamos pié a tierra y lo encontramos acostado junto al arbusto. Le disparo al cuello para evitarle sufrimiento y comprobamos que el disparo había sido un poco trasero. Es un trofeo muy bonito, perlado y con las puntas muy largas y pulidas a consecuencia de las luchas con otros machos.



Ahora buscamos un trofeo excepcional de los que se cazan cada temporada en la zona, de más de 500 grs, el sueño de todo cazador de corzos. La tarde está propicia, hay mucha densidad y vemos entre machos, hembras y juveniles, más de 100 corzos en tres horas de caza. Uno de ellos, un trofeo muy grande pero defectuoso, pues uno de los cuernos, tenía solo dos puntas igual de largas que partían de la base, como una horquilla. No quise tirarlo y luego me arrepentí, pero ya era tarde.





Saliendo del coto, vemos un zorro con sarna cruzar el camino a la carrera, le disparo a 50 mts y cae rodando, Miguel se sorprende por la práctica que nos da la montería para esta clase de disparo. Hemos visto muchas liebres que apenas se asustan de nuestra presencia.
Visitamos a un miembro de la junta de la sociedad de cazadores que ha insistido en invitarnos a su casa. Nos recibe en el jardín y me llama la atención que tiene instalada una pantalla grande de televisión en la galería abierta que da al mismo y se ve desde la calle. Le comento cuán sorprendido estoy, pues en España esta pantalla no llegaría a la noche, la habrían robado antes. Me contesta medio en broma que ellos están muy tranquilos, pues todos los delincuentes se han ido a España donde la justicia es más permisiva. Este comentario, nos debería hacer reflexionar y cuando conoces Rumanía, te das cuenta que es un país de gente amable, honrada y generosa muy diferente del estereotipo que tenemos formado respecto a ellos. Nos invita a tomar diferentes clases de licores hechos artesanalmente, palinka hecha de manzanas y peras, licor de cerezas, de grosellas, etc. que está muy buenos, para finalizar, uno que está de moda y tiene mucho mérito hecho con hiel de oso, que huele muy mal y sabe peor. Por último nos enseña sus trofeos entre los que destacan un venado de Mures de 9 kg de cuerna y un corzo de aquí de 580 grs.







18/7/2.016
Amanece ventoso y lloviznando, vamos de espera a una torreta para aguardar los jabalís que de madrugada, regresen del cereal al bosque, pero solo vemos un venado con correal. Abandonamos la espera y vamos en busca de corzos, el viento frío que sopla no les gusta y apenas se dejan ver. Lo que sí vemos, son muchos faisanes con sus polladas que ya vuelan. En un bancal, vemos sorprendidos un faisán macho a escasa distancia de un zorro, por lo visto, éste está cazando a sus polluelos, paramos a 152 mts y bien apoyado disparo al predador que cae con las paletas atravesadas, decididamente un rifle tan preciso como el que estoy usando, da mucha confianza al disparar.



Por la tarde, salimos lloviendo, pero nos dirigimos hacia un extremo del coto que como ya os comenté, tiene 10.800 Ha. donde no llueve y vemos bastantes corzos, el guarda que va conduciendo, para el pickup al borde de un bancal, Miguel y yo nos fijamos en un corzo mediano que sale corriendo del centro del mismo, pero Eugen el guarda ha parado porque ha visto un enorme corzo de más de 500 grs en la linde del bancal y que nosotros no hemos visto. Hemos perdido la ocasión de conseguir un gran trofeo, rebuscamos por los alrededores y sale corriendo otro corzo, hace una paradita junto a la lindera del bancal y le disparo a 75 mts, el animal con un tiro que le atraviesa desde detrás de la paleta hasta el pecho, se mete en la vegetación de dicha lindera y precisa de remate. Es un viejo corzo, con trofeo ya regresivo, largo, grueso, perlado, pero con las puntas menos desarrolladas que el segundo.






Decididamente, el rifle es un éxito, pero la TTSX que para gamo y rebeco puede funcionar muy bien, para corzo es un poco dura, probaré la Nosler Partition que no me ha fallado nunca, en 60 grs.






Me hace mucha gracia que a primera hora de la mañana, en los pueblos, la gente suelta las gallinas y ocas a la calle donde se buscan el sustento durante el día, nadie las toca y los coches las esquivan cuando atraviesan la carretera.
De regreso al hotel, hay una nutria atropellada en la cuneta, señal inequívoca de que hay mucha agua y ésta está libre de contaminación.

19/7/2.016
Tras visitar a la esposa de Miguel que regenta una tienda en Chișineu-Criș y despedirnos del presidente de la sociedad, hacemos una parada para comprar unos recuerdos donde no falta Vlad Tepes, héroe nacional rumano que luchó contra la expansión del imperio otomano, más conocido como Vlad el empalador, por la afición que tenía de clavar a sus enemigos en una estaca por el culo. El escritor irlandés Bram Stoker se inspiró en él para crear su personaje del vampiro Conde Drácula. El nombre viene de dracul, que en rumano significa demonio, así pues Drácula vendría a significar endemoniado.
Nos dirigimos al aeropuerto de Timisoara. Allí se factura todo el equipaje, arma incluida y tras pasar el control de seguridad, te viene a buscar un policía para hacer el control de arma y munición. Es imprescindible llevar un formulario hecho por el outfitter donde figuran los cartuchos disparados y los que han sobrado y retornas a tu país de origen. El trámite es sencillo y los policías muy amables.

22/7/2.016
Hoy me han dado una noticia magnífica para cazadores y tiradores españoles. Estoy muy contento, gracias a los buenos resultados del prototipo de 222 con paso de estría de 1:8 que he ensayado y por qué no decirlo, a la lata que he dado para que se haga, Bergara Rifles si percibe interés por parte de los distribuidores, va a considerar el fabricar su modelo de monotiro BA13 Take Down (desmontable) con cañón de 20" del 222 con paso de estría de 1:8 !!!

Carlos Mas
Rumanía, julio de 2.016

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