De cazador para cazadores

XXVI - Tras los elefantes del Kruger

El Parque Nacional Gonarezhou forma parte del Parque Transfronterizo Gran Limpopo , un macro-parque que une Gonarezhou con el Parque Nacional Kruger en Sudáfrica y el Parque Nacional Limpopo en Mozambique . Los animales pueden moverse libremente entre los tres santuarios.

Está situado en el sudeste de Zimbabwe, en una remota esquina de la provincia de Masvingo , al sur de Chimanimani a lo largo de la frontera de Mozambique. El parque es un Lowveld donde abundan los baobabs , el bush arbustivo y las rocas de arenisca. Podría decirse que constituye uno de los escenarios más pintorescos que se pueden encontrar en el sur de África.

Debido a su enorme tamaño, terreno accidentado y su ubicación lejos de las principales rutas turísticas, grandes extensiones de Gonarezhou permanecer como reserva natural virgen.

Con sus 5.053 km², Gonarezhou es la segunda reserva más grande de Zimbabwe tras el Parque Nacional Hwange . Gonarezhou significa área de elefantes en Shona.

Este santuario, es el hogar de animales tan emblemáticos cono el guepardo real o los grandes elefantes que le dan nombre. Estos, se caracterizan por ser menores de cuerpo y de huella que los del norte de Zimbabwe pero mayores y más largos de colmillos.

Estos elefantes serán el objeto de nuestro safari de exploración de cara a mandar clientes posteriormente.

 

Dos semanas antes.-

Le comento a Heath, amigo y PH zimbabuense nuestro proyecto, me contesta que vaya con cuidado, los elefantes de esta zona tienen fama de ser particularmente agresivos.

 

Seis días antes.-

Jannie, uno de los profesionales que debía acompañarnos, con gran experiencia en la caza de los cinco grandes, está en el hospital. Lo ha mandado allí, a él y a un ayudante mexicano una leona. Cazaba con un cliente húngaro que hirió un león macho. Lo estaban pisteando cuando les cargó la leona defendiendo a su señor. El mexicano y él le dispararon alcanzándola en el pecho, el húngaro salió corriendo y la leona hizo presa en Jannie, el mexicano no se lo pensó dos veces y golpeó a la leona con la culata del rifle en la cabeza, revolviéndose, la leona hizo presa en este. Jannie al encontrarse libre, recogió su rifle y mató a la leona.

Ambos han sido muy afortunados, se dice que solo un 5% de los atrapados por un león sobreviven para contarlo. Jannie tiene el codo lastimado y el mexicano ambas manos. El húngaro tomó el primer avión jurando que abandonaba la caza.

 

2 y 3 /11/10.-

Salimos mi hija Sandra y yo de Barcelona vía Frankfurt-Addis Abeba-Harare. En Frankfurt se nos une Félix. Vamos a por sendos elefantes.

En el vuelo Addis Abeba-Harare hay una mujer de color muy alta y guapa. A la llegada la está esperando la prensa y fotógrafos, resulta ser miss Zimbabwe que regresa del concurso de miss universo. Félix quiere hacerse una foto con ella, como le pasa toda la cabeza, se sube sobre una caja de munición.

En nuestro primer safari, también coincidimos en Bulawayo con miss Zimbabwe que regresaba de ganar el concurso de miss mundo. Me asalta la duda de si es casualidad o las mises gustan de coincidir conmigo!!!

En Harare, se nos une un profesional sudafricano a quien llevamos con nosotros como compensación por habernos proporcionado el contacto para contratar este safari. Sus malos modales y en especial la prepotencia y poco respecto que muestra hacia los negros hacen que terminemos dejándolo en el campamento para que no estorbe.

El viaje desde la capital hasta el país Shangani es muy largo. Afortunadamente disponemos de mini-bus para nosotros y podemos ponernos cómodos.

El safari área (zona de caza) tiene 250.000 Ha y linda con el parque mediante una pista de  35 km.


 

 4/11/10.-

Primer día de caza. Probamos los rifles y salimos a carrilear buscando rastros que salgan del parque hacia la zona de caza, los encontramos de elefantes (muchos) búfalos (dos grupos) y leopardo.

Félix adquiere dos burros para poner cebos de leopardo, es tan eficaz como el de cebra y mucho más barato.

Por la tarde, recorremos de nuevo la pista que separa el parque de la concesión. Los trackers ven un sable macho que yo no alcanzo a ver, intentando localizar el sable, descubrimos dentro del parque y a unos 50 mts de la linde tres elefantes macho. El coche de caza continúa para no alertarlos. Los tres son adultos, pero uno de ellos cuando se vuelve nos muestra dos largos y gruesos colmillos que sobrepasan las 70 lbs. La excitación por la vista del trofeo nos invade. El coche se detiene a unos 500 mts y esperamos a que crucen hacia nuestra zona. Durante la espera me asalta la idea de si sabré hacerlo bien ante tan buen trofeo. Vemos cruzar el primer elefante pero los otros dos no le siguen. Nos lanzamos tras su pista hasta que anochece, está siguiendo a una manada de hembras.  

 

5/11/10.-

Hoy no ha arrancado uno de los coches de caza. Salimos todos en el otro y en la pista cada equipo toma el rastro de sendos grupos de hembras seguidas por un macho. El rastro es fresco y las deposiciones recientes, pero los animales han regresado al parque.

Hace mucho calor pero es seco y se resiste bien. En la trasera del pick-up, con el aire de la marcha, parece que te enchufen un secador en la cara.

Este mediodía, durante el descanso habitual en el campamento, ha llovido y refrescado mucho la temperatura. Los animales lo acusan rápidamente y se mueven más, vemos kudus, impalas, duikers y steenbucks. Los que nos interesan, los tres elefantes que conocemos, no se dejan ver.

Félix ha estado poniendo cebos para leopardo.

 

6/11/10.-

A primera hora, hemos tomado el rastro de dos machos grandes que siguen a una manada de hembras, tras un corto pisteo nos damos de bruces con la manada. El primer elefante, a quien solo veo la mitad inferior, es grande y tiene unos largos colmillos. Le pregunto a Lloyd ¿tiro? pero no me contesta, el animal avanza un poco y me doy cuenta de mi error, es una hembra enorme!!! Comienzan a ponerse nerviosos y nos retiramos, uno de ellos levanta la trompa y huyen, nos han olido.

El grupo de Félix descubre el rastro de un búfalo solitario, lo siguen y rápidamente dan con él. Félix le dispara cubierto hiriéndolo, sale corriendo tras el animal y sufre un tirón en el gemelo de una pierna, apenas puede andar. Afortunadamente, el búfalo está malherido y cojeando puede seguirlo. El animal carga y disparan él y los profesionales logrando abatirlo. El trofeo es un viejo búfalo de masivo boss que todos desearíamos cazar.

El rifle de Simon, el profesional negro que acompaña a Félix rompe el extractor tras el primer disparo dejándolo inservible. Se trata de un bonito rifle americano de culata sintética, cañón y acción inoxidables. Lleva un sistema de extracción compuesto por un pequeño resalte que hace de uña y un expulsor activo.

Con un M98 esto no pasa nunca, o expulsa la vaina, o rompe el culote de la misma, su larga uña extractora no falla nunca.

Simon debe aprender que su vida y la de su cliente dependen de la fiabilidad de su rifle. El bonito rifle americano ha fallado en el peor momento, durante la carga de un búfalo.

Llegando al campamento, los trackers entonan una canción en honor del cazador y todo el staff acude cantando. El estribillo dice “ñama-e-cucocha”, que en Shangani significa carne para asar.

Por la tarde hacemos una espera a los elefantes que crucen a nuestra zona. Cuando nos retiramos, vemos desde el coche un macho de unas 50 lbs., lo sobrepasamos y regresamos a pie. Es ya de noche y lo esperamos con una linterna preparada para dispararle cuando cruce la línea. Le oigo romper ramas y el “fru-fru” de la piel rozando el ramaje muy cerca. Pienso que si viene por donde suponemos, no habrá problema, pero si viene más a nuestra derecha o el tracker que maneja la linterna coge miedo y sale corriendo dejándonos a oscuras, nos vamos a dar un hartón de elefante. Al final, el animal se marcha por el camino en sentido contrario.

7/11/10.-    

Nos levantamos como cada día a las 3,45 para salir en el coche de caza a las 4,30, hora a la que amanece. Vemos varios rastros, al final, nos decidimos por el de tres machos, uno de los cuales es enorme. Lo seguimos durante cuatro horas a marcha rápida, pero finalmente conduce al parque.

Félix se ha quedado reposando la pierna.

Por la tarde, hacemos la consabida espera en la pista. A las 5,45 h., a un kilómetro de distancia, asoma uno la cabeza y mira a izquierda y derecha antes de cruzar. Nos lanzamos tras él, pero lleva prisa, como si fuera hacia algún lugar determinado. No logramos alcanzarle entes de anochecer (6,30 h.). Por el punto de cruce y el tamaño de su huella, creemos que es el mismo que vimos cruzar días atrás.

Félix ha estado de espera en un lugar próximo a una charca y abandonan a las 7 sin ver nada.

 

8/11/10.-

Félix está más recuperado. Salimos a la hora acostumbrada y recorremos el camino en busca de  rastros, vemos varios, pero todos regresan al parque. Revisamos los cebos de leopardo. He visto muchos duikers, kudus y un honey badger.

Por la tarde, hacemos la consabida espera en el lugar de cruce sin resultado.

Félix hace una espera en un lugar cercano a un pan (charca) donde durante dos días consecutivos vemos huellas de un elefante enorme. Oyen dos grupos pero un revoco de aire y la torpeza del sudafricano abortan el éxito de la espera.

 

9/11/10.-

Vamos a dejar descansar el lugar habitual de cruce. Salimos hacia el otro extremo de la concesión y vemos huellas de dos machos jóvenes. A media mañana, visitamos otra concesión donde Lloyd caza klipspringer y cocodrilos. En esta, la vegetación está muy castigada por los elefantes y el río presenta signos evidentes de ser visitado a diario por varias manadas, hacen pozos para beber agua limpia en lugar de la de los charcos que restan que presenta un color verdoso. Todos los rastros son recientes y da la impresión de haber una gran densidad. Regreso al campamento muy ilusionado, vamos a esperarlos y creo que tendremos éxito.

Después de comer y de la habitual siesta, salimos hacia el río. Le digo a Lloyd que creo que como los elefantes están tranquilos, acudirán al anochecer, sobre las 18,30. Le explico a Sandra cuál es la senda más transitada y dónde dispararé en el caso de que vengan por ella. Nos pasa el tiempo rápidamente observando las aves que acuden al río. A las 18 h., oímos los primeros barritos. A las 18,15 Sandra ve el primer elefante sobre el talud del río en un lugar alejado. A las 18,30 y cumpliendo mi predicción, uno de los trackers ve venir elefantes por la senda. Lloyd me dice que suba y la imagen que veo es impactante, un grupo de 13 machos se halla detenido a 30 mts. de nuestra posición, nos han oído pues todos suben para verlos, reclamo silencio a los trackers y apunto al que me indica Lloyd, uno que saca media cabeza sobre el resto, como está cubierto, le apunto al oído un poco adelantado. Prefiero un disparo al corazón, disparar al cerebro y con cierto ángulo, siempre es más complicado. Como no nos han olido y el pelotón empuja en su ansia de llegar al río, la cabeza de la manada reanuda su marcha, ahora vienen directamente hacia nosotros, hay tres de grandes colmillos, el escogido viene el segundo. Cuando están a tan solo 10 mts. tuercen hacia nuestra izquierda y se detienen en el borde del talud. El elegido está ahora de lado, sigue cubierto pero como es más alto, puedo ensayar el tiro al oído. Prefiero esperar a que descubra su codillo. Se deciden a bajar el talud y espero a que pasen una roca que los cubre momentáneamente. Dejo pasar el primero y apunto al segundo pero el profesional me advierte que no es ese, tiene también grandes colmillos, pero ha adelantado al nuestro que es el tercero. Cuando éste asoma, tengo su codillo a placer a tan solo 15 mts., espero a que adelante la pata y le disparo al corazón. Al impacto, se detiene y me da la espalda, el resto se para también, son momentos de tensión. Finalmente, deciden retroceder y disparo al cogote del mío que se ha acostado. Esperamos unos instantes por si retroceden y bajamos a por nuestro trofeo al que doy el tiro de gracia. Es un trofeo precioso, simétrico al que calculan 65 lbs.

Todo ha ocurrido todavía con luz diurna A causa de la adrenalina, tengo la camisa empapada de sudor, no me había ocurrido nunca.

Doy mentalmente las gracias a los míos que están trabajando y cuidando de la familia para que yo pueda estar aquí, me acuerdo de mi padre que me enseñó a cazar y de mis compañeros de Cervera con los que comparto jabalís y cuchara cada domingo.

Sandra, que debía grabar la escena, se ha olvidado de la cámara absorta en la visión de los elefantes.

Félix ha cazado esta mañana un steenbuck y esta noche ha estado recechando elefantes de oído. Vuelve muy emocionado.

 

10/11/10.-

Madrugamos para aviar el elefante lo antes posible, cuando llegamos, ya hay varias mujeres sentadas en el río esperando. Tras la larga sesión de fotos, se procede al despiece, al que acude todo aquel que es alguien en la comunidad. El presidente del concejo, me pregunta por la situación en España, le respondo que la crisis nos ha golpeado fuerte pero vamos recuperando. Me sonríe con complicidad, dudo que sepa dónde está España.

Para el jefe tribal, le corresponde la trompa en el reparto, es el órgano considerado más importante del animal.

Lloyd descubre en el río en rastro de un elefante que estaba bebiendo cuando llegamos, se acercó a nosotros para comprobar de qué procedía aquel ruido pero no llegó a detectarnos.

Hoy Félix intentará hacer una espera en la misma zona pero no tiene suerte.

La temperatura, muy variable, oscila entre los 18 y 50ºC. Esperamos las lluvias para que refresque.

El libro sobre el que Lloyd muestra los puntos vitales del elefante es la edición inglesa de “On the trail of the African elephant” de Tony Sánchez Ariño.

Hacemos una espera a la hiena con reclamo pero sin resultado.

 

11/11/10.-

Amanece lloviendo y hace más fresco. Vamos a la pista que dejamos descansar y vemos seis sables regresando a la seguridad del parque. Le sugiero a Lloyd que cace con Félix para darle el máximo de oportunidades con su elefante.

Hay un ciempiés que parece una morcilla con patas, se llama chongololo y es muy abundante.

Félix se va con Sandra y Lloyd a donde cazamos mi elefante pero no tiene suerte, ha habido demasiada gente andando por la zona con bolsas de carne goteando sangre de elefante.

Yo me quedo con Simon a poner más cebos para leopardo. En el extremo de la pista más cercano al campamento, a  poco más de un kilómetro, encontramos huellas de un león solitario.

Preparo un reclamo visual para predadores y probamos el reclamo electrónico. Con el de conejo estresado acude un chacal y con el de cachorros de perro acude una hiena al galope pero no me da ocasión de disparo.

El skiner ha encontrado la bala que le disparé al cogote del elefante. Rompió y se quedó alojada en la primera vertebra. El proyectil, una Norma sólida de 300 grs. del 375H&H, ha cumplido perfectamente su cometido sin deformarse en absoluto. Creo que podría volverse a usar.

 

12/11/10.-

Recorremos la pista de separación y encontramos huellas del mismo grupo de sables, de leopardo y de una manada de hembras de elefante y dos machos en la zona de la charca.

Para tener un alto porcentaje de éxito en la caza de los cinco grandes, lo importante es viajar en la época adecuada, si se hace así, los porcentajes en esta concesión son:

Especie                                   Época                         Probabilidad de éxito

Elefante > 50 lbs.       Febrero-Abril                                     90%

Elefante 40-50 lbs.                                                              100%

Leopardo                    Junio-Julio                                          100% en los últimos 3 años

Búfalo                        Febrero-Abril                                     90%

Búfalo                        Mayo-Julio                                         80%

Félix sale por la tarde a hacer una espera en la charca con Lloyd y Sandra. Regresan al cabo de media hora a descargar un kudu precioso.

El skiner me ha hecho pulseras con los pelos de la cola del elefante.

Voy a reclamar hienas por la tarde pero sin éxito.

 

13/11/10.-

Salimos a las 4,20 h. para revisar el lindero del parque. En el primer cebo, nuestro amigo el león que merodea cerca del campamento, se ha merendado un cuarto de burro de una sentada. Regresamos al coche y vemos un animal parado en el camino, por el visor compruebo que es una hiena que nos está mirando, está a 300 mts, ordeno avanzar al coche lentamente y cuando estamos a 200 que se detenga, con el visor a 6 aumentos monto el pelo, continúa mirándonos de frente algo terciada, le apunto a la paleta un poco alto y oigo el impacto de la bala haciendo carne. Es un macho grande y muy bonito (si una hiena puede ser bonita). Encontramos actividad de dos grupos de elefantes hembra y de dos machos que siguen a cada grupo. Planeamos la estrategia para la tarde.

El skiner ha encontrado la punta en la hiena. Se trata de una Oryx de 300 grs. del 375H&H. que le ha entrado por la paleta y quedado alojada entre piel y carne a la altura de los riñones del lado contrario. Esta punta, forma una seta perfecta.

A las 19,30 h. oímos el canto “ñama-e-cucocha” acercándose al campamento, imaginamos lo mejor pero no nos atrevemos a decir nada. La llegada del coche de caza es gloriosa, Félix viene blandiendo una cola de elefante y no cabe en si de gozo. Ha cazado un 50 lbs. muy bonito, el que conocíamos y miraba a ambos lados antes de cruzar. Estaban de espera en el lugar habitual de cruce, cuando le vieron y salieron tras él, esta vez no llevaba prisa y Félix, sin esperar al profesional, le pudo disparar a poco más de 100 mts. del camino. Con un disparo en el corazón/pulmones corrió unos 200 mts antes de caer. Estamos todos muy contentos por él, es un compañero de caza muy cariñoso y simpático, una persona a la que coges fácilmente aprecio. Su único defecto, es que bebe calimocho en lugar de algo más civilizado!!!

 

14/11/10.-

El objetivo del safari está cumplido, nos relajamos y madrugamos menos. Tras hacer unas fotos al elefante de Félix, regresamos al campamento, los babuinos están en la charca que hay junto al mismo, Sandra aprovecha para hacerse con un macho muy grande desde la habitación de Lloyd.

Por la tarde, damos una vuelta con la escopeta y me hago con un par de gallinas de guinea.

 

15/11/10.-

Salimos del campamento en dirección a Chiredzi, el trayecto es muy interesante pues atravesamos grandes extensiones de caña de azúcar en todas las fases de su cultivo. Es curioso comprobar que queman las cañas antes de recolectarlas.

El campamento cercano a la ciudad donde vive Lloyd es amplio, cómodo y muy bonito. Dejamos el equipaje y salimos hacia un pantano donde se ha instalado un hipopótamo que está haciendo el agosto en los campos de caña de azúcar. El animal es muy listo y no se confía, le dispara Sandra cuando está apenas asomando orejas y nariz sobre el agua. Sandra dispara muy bien, pero el tiro era muy complicado. Aparentemente ha fallado o herido al animal.

Durante el almuerzo, Lloyd me comenta que en la finca hay bastantes bushpigs, como todavía no he conseguido este animal, quedamos en dar una vuelta esta noche para tratar de cazar alguno. Llegamos al campamento ya de noche, los trackers, que tienen vista de gato, nos comentan que al otro lado del río que bordea el campamento, hay una manada de búfalos que han acudido a comer el verde de la vega. Rápidamente desmontan la batería del coche y la conectan a un foco. Nos arrastramos hasta la zona del fuego de campamento y desde la misma, me indica Lloyd a cuál disparar de un total de 15 animales. El macho está de espaldas, cuando se gira una hembra y su ternero se colocan detrás y no puedo disparar por temor a atravesarlo y que la bala impacte también en los otros, el macho se adelanta medio cuerpo y le disparo al codillo. Con el impacto, el animal sale corriendo con la manada pero lleva la pata delantera inútil, corre 200 mts y se para, el resto de la manada continúa la huida. Le hago un nuevo disparo desde la misma posición y cae.

Como en el río hay cocodrilos, vamos a por una barca para cruzarlo, y nos acercamos con precaución al búfalo que ya está muerto. Es un bonito animal de largo trofeo.

En la finca hay también un león y dos leonas que están haciendo de las suyas.

Dormimos una hora y media y nos vienen a recoger para llevarnos al aeropuerto. Llegamos con tiempo de hacer unas compras en la capital.

Como resumen, estoy convencido de que este destino va a convertirse en una de las mejores bazas de nuestra organización. Se pueden conseguir tan buenos elefantes como en Botswana o en el sur de Tanzania, pero a un precio mucho más razonable, los búfalos son también buenos y la tasa de éxito en la época adecuada para la caza del leopardo es excepcional.

 

Carlos Mas

Zimbabwe, Noviembre de 2.010

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