De cazador para cazadores

Kambaco




Estimado y sufrido lector,

Kambaco o también Cambaco, significa en Shangani (lengua que se habla en el sur de Zimbabwe y Mozambique) elefante viejo y solitario. Lo he visto escrito de las dos formas y creo que la primera es la correcta, pero el maestro José Pardal la escribió de la segunda y este ya fallecido cazador y escritor, a mí, me merece mucho respeto.

Es este el relato de un safari sin prisas, de tres matrimonios amigos cuyo principal objetivo, es disfrutar de la compañía mutua, mostrar lugares interesantes a las esposas e ir completando nuestra colección de animales africanos. Pero sobretodo, conocer Kambaco, la finca que ha adquirido mi hija Sandra (cazadora profesional y nuestro outfitter en Sudáfrica) en Waterberg (Limpopo, Sudáfrica) que con mucho esfuerzo y dedicación está convirtiendo en un paraíso para la caza y un bello lugar donde hospedarse.




Los componentes de la expedición, somos Andrzej y Agnes que llegan desde Varsovia, Joan y Paquita y un servidor y Carmen que volamos desde Barcelona. Para mi esposa y para mí, son unas merecidas vacaciones, pues no salimos tantos días juntos desde 2.006.

Vamos a primeros de mayo porque es buena época para el safari que queremos realizar, Andrzej aprovechará para enlazar con otro safari en Zambia y Joan y Paquita serán abuelos en junio, por lo tanto, después estarán una buena temporada sin poder viajar.

En esta ocasión, volamos Barcelona-Dubái-Johannesburgo con Emirates porque por 500€ tienes los cuatro vuelos, 30 kg de equipaje y ningún problema para viajar con armas. Yo he llegado a pagar con otras compañías hasta 1.000€ por persona por el mismo trayecto.

Voy a viajar con dos conocidos vuestros, mis Bergara Scout del 222 y B14 del 7mmRM. No acostumbro a viajar con más de un arma, pero estos dos rifles me divierten mucho y se adaptan como anillo al dedo a mis oscuras intenciones.

El Scout, llevará un visor Bushnell 2,5-10x50 con retícula iluminada y el B14 un Kahles 4-12x52. Ambos visores tienen a mi parecer una relación calidad/precio inmejorables.

Para el 222, he preparado tres cajas con diferentes municiones, Remington SP de 50 grs., Sierra Splitzer de 55 grs. y Barnes Match de 52 grs. Todas ellas van montadas sobre 21 grs. de Vectan SP7. Como la carga es la misma y los pesos de punta muy parecidos, todas ellas dan unos 830 m/s e impactan en la misma zona. Os muestro la diana obtenida con esa carga y la punta Sierra a 100 mts. Como veréis, el barato monotiro de Bergara no tiene nada que envidiar en cuanto a precisión a cualquiera de los mucho más caros rifles monotiro centroeuropeos.

Llevo tres puntas distintas, porque la Remington es una punta SP convencional y apta para disparar a un antílope pequeño, tipo Blesbuck, Duiker, Steenbuck, etc. La Sierra es una punta Varmint para animales de pequeño tamaño donde una punta convencional no encontrará resistencia para expandir, como un Chacal. Finalmente, la Match es una punta casi blindada, para animales de pequeño tamaño a los que no quieres estropear la piel, como Serval cat, Caracal, Civeta, etc.

Para el 7mmRM, llevo dos municiones, Hornady SST de 140 grs sobre 64,5 grs. de Vihtavuori N165 y RWS Evo de 159 grs. sobre 64 grs. de la misma N165. Amas puntas impactan en la misma zona y no es necesario por tanto regular el rifle cada vez que cambie de munición. Os muestro una diana con cuatro disparos, conseguida con la segunda punta a 100 mts, podéis observar lo extremadamente preciso que es este rifle. También observaréis, que hago impactar mis rifles 5 – 8 cm por encima del centro de la diana a 100 mts, de esta forma, a 200 mts impactan en el centro y no necesito hacer correcciones en altura hasta los 300 mts. La SST, es una punta muy aerodinámica de una dureza intermedia válida para los antílopes de tamaño medio como Nyala y Reedbuck o para un Faco o un Bushpig. La EVO, es una punta Premium que todavía no he probado y teóricamente, es apta para antílopes de gran tamaño como Kudu, Eland o Sable.



No me cansaré de insistir en que si vais a ensayar las cargas que he mencionado, proceded como es debido, comenzando con un 10% menos de pólvora e ir aumentando gradualmente, el peso de la misma, vigilando cualquier síntoma de sobre-presión.







8/5/15

Hemos pasado la noche en casa de nuestros entrañables amigos de Argentona, Joan y Paquita. Al mediodía, otro amigo, Jordi nos lleva a los dos matrimonios al aeropuerto. Los trámites, son como siempre en la intervención del aeropuerto de Barcelona fáciles, en gran parte debido a la amabilidad del personal que allí trabaja. Ponemos las cajas de munición en la maleta y nos dirigimos al mostrador de Emirates, donde la jefa de escala, conoce perféctamente la normativa para viajar con armas y sabe que la munición, dentro de su caja, puede viajar en la maleta.

Da gusto volar con Emirates, sus aviones, disponen de plazas mucho más amplias, multitud de películas en la pantalla individual en todos los idiomas imaginables, el personal de cabina te mima como si fueras el único pasajero y una serie de detalles, hacen el vuelo agradable y hasta te parece más corto. Después de cenar, en el vuelo Dubái-Johannesburgo, tomo una pastilla para dormir y una botellita de buen vino tinto, me despierto llegando a destino.

9/5/15

En poco más de dos horas de coche, llegamos al lodge que es una belleza. Allí, nos recoge Stefan (el novio de mi hija Sandra) y nos dirigimos a una plantación de remolachas donde los bushbuck están haciendo un estropicio. A la entrada, localizamos un buen macho, pero a Joan no le da tiempo de disparar. Recorremos fareando todo el campo y vemos varias hembras, machos jóvenes y otro macho grande que llegamos a tener a 5 o 6 metros dentro de unas cañas sin ocasión de disparo.







Decidimos regresar otro día más temprano y llegamos al lodge a las 4 de la madrugada.

Andrzej, su esposa Agnes y Sandra han viajado un poco más al sur y han hecho una “cacería verde” de rinoceronte. Para quien desconozca el tema, se trata de empleando un rifle anestésico, dormir al animal, hacerse las fotos con él y luego volverle a la vida mediante un antídoto.

El safari club internacional, reconoce el sistema como válido para que el cazador pueda anotarse el trofeo. El lance, es el mismo, el propietario de la finca consigue buenos ingresos y es una forma de conservar la especie.

Otro sistema que ayudaría a la conservación de tan amenazada especie, es que permitieran a los propietarios de fincas con rinocerontes, anestesiarlos, cortarles el cuerno y venderlo. Así se evitaría que los furtivos y en ocasiones los propios propietarios de fincas acusando del delito a los furtivos, maten a los animales para vender su cuerno que alcanza valores de hasta 60.000€ en el mercado negro. Lamentablemente, el gobierno sudafricano no permite esta práctica.

Andrzej quedó muy satisfecho con la experiencia y lo que más le impactó, fue tocar la rasposa y caliente piel de un animal tan grande. El trofeo del macho “cazado” fue espectacular, 26”.





10/5/15

Hoy nos desplazamos a otra finca para que Joan cace un nyala. Al llegar a la finca, vemos en la falda de una montaña un sable maravilloso. Comenzamos la búsqueda y en la espesura que rodea un pantano, descubrimos un nyala macho muy bueno junto a varias hembras, como lo tenemos localizado y tenemos tiempo, seguimos la búsqueda y durante la misma, observamos dos buenos sables más, además de jirafas, orix, springbucks, etc. Finalmente, damos con otro macho de nyala, es tan largo y grueso como el primero, pero no tan abierto, así que retrocedemos y Joan le hace la entrada al primer animal, que recibe un impacto sin haberse enterado de nada. El trofeo, es precioso.







Para celebrarlo, Joan nos invita esa noche a cenar jamón y embutidos que de su charcutería de Argentona (Can Valls) ha traído.

Andrzej ha cazado un impala con el 223.

11/5/15

Salgo con Joan y vemos hartebeest, waterbucks, impalas, kudus, etc. Localizamos un buen impala y Joan se hace con él de un disparo de su 30.06.





Por la tarde, volvemos a la finca de las remolachas a por el bushbuck de nuevo. Recorremos el campo cultivado y solo descubrimos una hembra. Nos dirigimos a un pantano seco y desde el muro del mismo, vemos dos machos pastando la hierba verde del fondo. Cubriéndonos con el mismo muro, llegamos a distancia de tiro y Joan abate el mayor con un disparo en el cuello. Cuando lo cobramos, quedamos asombrados por la calidad del trofeo, grueso largo de cuerna y con una piel oscura y preciosa.



Las chicas, han visitado una granja de cocodrilos. Hay 14.000 ejemplares de todos los tamaños, desde poco más que lagartijas hasta monstruos de 5 mts.



Los ejemplares destinados a la venta de su piel, que son la inmensa mayoría, son todas hembras. ¿Cómo consiguen que solo eclosionen hembras? Pues gracias a una curiosa característica de estos animales, según la temperatura de incubación, nacen machos o hembras. Regulan la temperatura de forma que solo nazcan hembras, porque estas tienen el vientre más grande, que es la parte de la piel más apreciada.

Los ejemplares de mayor calidad, son criados en piscinas perféctamente enlucidas para que no se hagan ninguna cicatriz. Las grandes marcas de complementos, descuentan un 25% del precio de la piel por una cicatriz, 50% por dos y cuando tienen tres o más, no las pagan. También por este mismo motivo, les cortan a todos los cocodrilos los dientes una vez al mes, para que no se produzcan heridas entre ellos. A consecuencia de ello, solo comen pollo triturado.

Andrzej, Stefan y Sandra, salen en busca de serval cats, pero no tienen suerte, donde cada noche veías media docena o más, no han visto ninguno. Puede que sea debido a la altura de la hierba.

12/5/15

Hoy salgo con mi esposa a cazar un sable. Nos guía un profesional muy especial para mí, mi hija Sandra.

A primera hora, revisamos la cámara que tiene Sandra en un cebadero para predadores. Vemos las fotos de un chacal y de una grande y vieja hiena marrón. Esta tarde, colocarán el blind.

Vamos a la misma finca donde Joan cazó su nyala. Nos dirigimos en primer lugar a la zona del pantano y casi en el mismo lugar del nyala, mi esposa Carmen descubre un gran macho. Al detenernos, sale corriendo y se para sobre el muro del pantano. Lo observamos con detenimiento y vemos que no es el que buscamos. Como si supiera que la fiesta no va con él, se deja fotografiar a placer a unos 200 mts.

Continuamos nuestra búsqueda y vemos de todo menos sables, me llama la atención la cantidad de babuinos que hay. Cuando consigo autorización para dispararles, ya no vemos ninguno más. Parece increíble que no podamos encontrar sables. Subimos al punto más alto de la finca y en la misma cima, nos sale un gran macho, lo observamos enmontado, pero tampoco es el que buscamos!!! Desde la cima, gemeleamos todos y cuando ya vamos a marcharnos, alguien descubre en un manchón de monte en medio de la gran pradera otro macho que sí puede ser el buscado. Nos acercamos y tras deliberación del propietario de la finca y Sandra, concuerdan que sí es el nuestro. Lo recechamos Sandra, Carmen y yo. El animal, sigue dentro del grupo de árboles, está terciado y mirándonos. Le apunto al brazuelo y al disparo, da un salto y sale corriendo. Sandra me ordena disparar de nuevo y lo hago con el sable a la carrera y de culo, alcanzándolo de nuevo. Lo perdemos de vista cuando entra en otra mancha de matorral. Sandra le ordena a Carmen que se quede donde está y a mí que la siga a la carrera para protegerla con el rifle, pues los sables, son agresivos estando heridos. No vemos al sable y regresando hacia el lugar del segundo disparo, Sandra lo ve echado entre la arboleda. Nos acercamos y le disparo un tercer tiro al cuello para rematarlo. Un animal realmente duro.

Cuando observamos el trofeo, Sandra dice que es mejor de lo que suponían. Tras una sesión de fotos como para una boda, lo llevamos a La sala de despiece y allí aprovechamos para medirlo. Da 42”, clase récord Rowland Ward. Sandra tenía razón.





Regresando al lodge, vemos en el camino un nyala macho en lo libre. Probablemente escapó de una finca.

En el lodge, Sandra me muestra sus cachorros de león. Suelta una hembra de cuatro meses que crió con biberón y juega con ella cual si de un perrito se tratara. Queriendo jugar conmigo, me da un bocado en la pierna que me duele durante un rato. Si llega a ser adulta, jugando se me merienda una pierna!!!



Sandra y Andrzej van de espera a la hiena marrón. Les entran chacales, bushpigs y finalmente, a las 23 h llega la hiena que es enorme. Andrzej le dispara con un 223 y la oyen gruñir y revolcarse. Salen a buscarla y solo encuentran sangre. Mañana la buscaremos.

13/5/15

Empleamos buena parte de la mañana buscando la hiena. El rastro de sangre, se termina enseguida. Stefan cree que el disparo la alcanzó en alguna zona no vital de la cabeza. Encontramos una madriguera habitada por algún gran animal, que puede ser la misma hiena que buscamos y Stefan, entra por la boca del cubil y ve que hay una galería con dos ramales muy profundos. No hay posibilidad alguna de buscarla allí.

Por la tarde, salgo con Juan y la disparo a un impala a 180 mts. Al recibir el impacto en la paleta un poco delantero, el animal sale corriendo y el profesional y yo detrás de él. Cuando lo encontramos debajo de un árbol, Christian el PH me felicita diciendo “buen tiro”, yo jadeando, le respondo “buena carrera”!!! Es un trofeo simétrico y abierto bastante bonito.

El rifle Zoli de Juan le ha dado un pequeño susto, ha visto un facochero en una charca y al dispararle, tenía el seguro puesto, al quitarlo, ha disparado él solo sin tocar el gatillo. Lo hemos probado repetidas veces con el rifle vacío y siempre hace lo mismo. Tendrá que llevarlo al armero.

Las mujeres, han visitado Entabeni, un parque nacional donde se pueden ver los cinco grandes. Carmen, que ha tenido tres rinocerontes a poco más de dos metros, confiesa que ha sentido un poco de miedo.

Andrzej ha cazado un ñu azul con el 223. La bala, si está bien colocada y la construcción adecuada, es suficiente por pequeña que sea.



14/5/15

A primera hora, hemos ido a una zona querenciosa para ñus. Son animales muy esquivos a los que resulta difícil acercarse a distancia de disparo. No lo conseguimos, pero vemos un gran impala a 150 mts atravesado. Me apoyo para dispararle y en ese momento sale corriendo, le disparo igualmente y le alcanzo pero sigue corriendo. Le disparo de nuevo a 180 mts y se desploma. Es un trofeo mejor que el de ayer con las puntas de los cuernos apuntando hacia afuera.



Hemos recuperado las balas de ambos impalas y observamos que la EVO expansiona bastante. Para los antílopes duros, prefiero las Swift A Frame o Barnes TSX en el mayor peso que pueda disparar el rifle, con objeto de obtener la máxima penetración.



Visitamos una montaña desde la que se observa toda la finca, que es mayoritariamente de sabana de arbolado bastante cerrado con unas pequeñas manchas intercaladas, seguramente antiguos cultivos, de sabana abierta. Desde lo alto, oímos aullar a los babuinos macho, Christian les imita y le responden.



Joan caza un gran macho de facochero con los colmillos gruesos pero ya desgastados.



Después de comer, salimos Joan y yo y nos acompaña mi esposa Carmen. Vamos en busca de los esquivos ñus. Cuando damos con una pequeña manada de estos y algunas cebras, trato de conseguir un disparo limpio entre el espeso bush. Hay un macho bastante grande detrás de un árbol, llevo bastante rato apuntándole y no se decide a avanzar, temo que salgan corriendo y perder de nuevo la ocasión. Saca un poco el cuello de detrás del árbol e intento un tiro a la columna. Al impacto, el animal da un bote tremendo y sale corriendo con el resto de la manada sin ocasión de repetir el disparo. Lo pisteamos y no da sangre, a pesar de ello, recorremos los alrededores por si lo vemos por casualidad, pero sin resultado. Disparar a un búfalo, orix o ñu al cuello, es un error, pues tienen la columna muy arqueada y tan gran musculatura, que es extremadamente difícil tener éxito.



Más tarde, vemos una manada de ñus que cruzan un camino a toda velocidad, apunto y le pido al profesional que me diga a cuál disparo. Cuando cruza el último, me dice “a este”, le disparo corriendo la mano en el corto espacio de que dispongo y se derrumba volviendo a levantarse. Cuando creemos que lo encontraremos cerca, comprendo que me he vuelto a equivocar, no da sangre y su rastro, que se ha separado de la manada, se confunde con la multitud de huellas que hay en la zona. Se nos hace rápidamente de noche y tratamos de realizar la búsqueda con linternas, pero no vemos nada positivo. Mañana intentaremos buscarlos. Mi hija, con bastante buen criterio, cree que no encontraremos ninguno. Me he ganado una buena lección de humildad.

Andrzej y Agnes han ido a cazar con arco y han herido un impala y un blesbuck. Mañana los buscarán con perros.

15/5/15
A primera hora, he ido con Christian y Peter (el skinner y tracker) a pistear el segundo ñu herido de ayer. Tras dos horas de búsqueda, oigo al pequeño Jack Russell Terrier de Sandra ladrando a parado, me acerco rápidamente para comprobar que lo que ha encontrado es una enorme pitón de 5 mts en lugar del ñu. Más tarde, encontramos rastro de sangre en el camino, pero nos damos cuenta de que es de nuestro coche que pasó por allí ayer goteando sangre de una pieza que llevábamos en la caja. Tras tres horas, abandonamos la búsqueda y nos dirigimos hacia la zona que frecuentan los ñus por la mañana.



Damos con una manada, pero no hay forma de ponerse a tiro, finalmente cruzan el camino a toda velocidad, pero no quiero cometer el error de ayer de nuevo.

Carrileando, vemos un grupo de ñus a la izquierda, nos bajamos y les seguimos por el cerrado bush. El Jack Russell, que se había quedado dentro del coche, salta por la ventanilla y nos alcanza, Christian se lo pone debajo del brazo y continuamos recechando. Nos ponemos a tiro, pero no veo ocasión clara de disparo, el matorral es muy tupido. Nos movemos lentamente hacia la izquierda y Christian me dice que cuando vea ocasión de tirar uno grande, lo haga, sea cual sea el animal. Hay uno de buena alzada al que veo el cuerno izquierdo y las dos patas delanteras, pues esta terciado. Apuntando en la dirección apropiada para que la bala alcance la paleta opuesta, disparo y salen todos corriendo, cuando temo que se repite la historia de ayer, oigo al Jack Russell ladrando a parado a 500 mts del tiro. El ñu, está muerto, creo que junto al sable y la cebra, es de los animales más duros que existen.



Las chicas y Joan, han estado comprando en el mayor mercadillo de artesanía de toda África, Chameleon Village. Un lugar, donde los aficionados al regateo, disfrutarán de una experiencia inolvidable. Para quien no guste de regatear, puede llegar a ser un poco agobiante el entusiasmo vendedor de los africanos.



16/5/15

Hoy salgo de observador con Sandra y Joan. A este último, le falta un ñu para completar su safari y están realmente esquivos, manteniéndose en lo más espeso del bush. Damos con dos manadas, pero los sendos recechos no dan resultado, el viento está cambiante y los revocos del mismo provocan las espantadas. Cuando más calor hace y más difícil es localizarlos, al mediodía, Nos sonríe la fortuna y descubrimos tres machos que amodorrados por el calor, se resisten a emprender la huida. Joan aprovecha muy bien la ocasión y se hace con uno muy bonito.

Por la tarde, vamos con Joan y mi 222 a intentar que cace un babuino. Pero lo de mi amigo, parece una maldición, tiene un gran macho a tiro, pero la suerte no le favorece. Otra vez será!!!

Respecto a la munición usada para mi 7mmRM, la RWS EVO de 159 grs, que no había usado nunca, debo decir que pese a ser una punta premium de la mejor calidad, es demasiado blanda de ojiva y no penetra todo lo necesario para los duros y grandes antílopes. Para este calibre, me hubieran funcionado mucho mejor la Swift A Frame de 175 grs, Barnes TSX de 160 grs o Nosler Partition de 175 grs. Mi primera intención, fue llevar TSX de 175 grs. Pero el estriado de mi B14 de 1:9,5” , no es capaz de estabilizar tan larga punta. Curiosamente, otro de mis Bergara, el BX11 del 7x64, con su estriado de 1:9” sí lo es.

Llevé botas Solognac (Decathlon), pues son muy ligeras, frescas y cómodas, pero no son aptas para safari, los fuertes y afilados pinchos de las acacias, me las atravesaron en dos ocasiones. Os puedo asegurar, que resulta una sorpresa muy desagradable y bastante dolorosa.



17/5/15

Nos despedimos de Sandra y su África con un hasta muy pronto. A ambas, llevo en el corazón.

Una pastilla de dormir y una botellita de Shiraz durante la cena, hacen que me despierte en Dubài. El tiempo en este aeropuerto, pasa rápidamente, hay multitud de tiendas y la gran variedad de gentes con sus diferentes trajes regionales, constituyen una distracción. Curiosamente, los naturales del país, con chilaba blanca y pañuelo tradicional, son una minoría. Podemos decir, que los que vemos trabajar en ese aeropuerto, son todos inmigrantes.


Modimolle (Limpopo, Sudáfrica) Mayo de 2.015
Carlos Mas

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