De cazador para cazadores

Jabalís en Prusia oriental



Esta zona, enclavada actualmente en Polonia, fue la que primero llevó el nombre de Prusia, pues antes de invadirla los alemanes en el siglo XII, era parte junto a la orilla del Báltico, del pueblo de los prusios.
Tras ser invadidos por los alemanes, el territorio se transformó en el estado monástico de los Caballeros Teutónicos, germen del posterior estado militarista alemán del Reino de Prusia.

Los Caballeros Teutónicos, con la intención de ocupar más territorios, atacaron Polonia, pero sufrieron una gran derrota a manos de una coalición lituano-polaca en 1410, en la batalla de Tannenberg. Consecuencia de esta derrota, fue que la mayoría del territorio prusiano pasó a formar parte de Polonia y la orden se convirtió en vasallos de la monarquía polaca. Los reyes polacos, permitieron no obstante a Prusia Oriental mantener su carácter alemán.

En 1.618, se extinguió la línea dinástica de los duques de Prusia, pasando la zona a formar parte en 1.701, junto a las regiones de Brandeburgo, el sur de Mecklemburgo y Pomerania del nuevo Reino de Prusia, independiente del de Polonia. Llegando a convertirse en una potencia europea durante el reinado de Federico el Grande a mediados del siglo XVIII.

Durante el siglo XIX, Prusia estuvo bajo control del Imperio alemán, desarrollando una pujante economía basada en la agricultura y la ganadería, gracias a la fertilidad de su tierra y clima. La aristocracia, la formaba la clase social de origen rural llamados junkers.

La República de Weimar, a primeros del siglo XX, suprimió la monarquía prusiana y declaró a Prusia Oriental una provincia alemana más, aunque debido al tratado de Versalles, quedó separada del resto de Alemania por el corredor polaco, que unía Dánzig con el resto de Polonia.

Durante la segunda guerra mundial, los territorios que obtuvo Alemania al invadir junto a la Unión Soviética a Polonia, pasaron a formar parte de Prusia Oriental. La consecuencia, fue la expulsión de la población polaca hacia otras zonas ocupadas por los nazis.

A primeros de 1.945, el Ejército Rojo apoyado por voluntarios polacos, tras encarnizada batalla en los alrededores de Königsberg, tomó Prusia Oriental, provocando el éxodo de millones de alemanes. Tras la derrota de Alemania, fue dividida en tres partes, la de la costa báltica, incluyendo la capital, pasó a formar el óblast de Kaliningrado, perteneciente a la URSS, pero separado físicamente de ella, Varmia y Masuria pasaron a formar parte de Polonia y Klaipėda de Lituania.

Al reunificarse Alemania, el canciller Helmut Kohl aceptó los cambios territoriales que sucedieron a la Segunda Guerra Mundial, causando el descontento de la Federación de expulsados. Algunos alemanes comenzaron a comprar tierras en Prusia Oriental, probablemente a consecuencia de esto, el gobierno polaco ha creado una nueva ley, por la cual para comprar tierras, sean estatales o privadas, los requisitos son ser agricultor habitante de la comarca o limítrofe durante un mínimo de 5 años y no poseer más de 300 Ha. De todas formas, el "turismo nostálgico" alemán de familiares de expulsados, aporta buenas divisas a la zona y los polacos los acogen de buen grado.




La finca de nuestro amigo Andrzej, se halla enclavada junto a la misma frontera del óblast de Kaliningrado, la tierra es fértil, el paisaje verde, las cosechas de maíz abundantes y los jabalís, en su mayoría procedentes de Rusia, una plaga que encuentra sustento de calidad y sin límite.




Hacia allá nos vamos, Joan (un viejo conocido tuyo estimado lector) y yo, con la “humanitaria” intención de reducir en lo posible la población de jabalís que se están comiendo la cosecha de nuestro amigo.

Me llevo también a otro conocido tuyo, mi BX11, el desmontable y súper preciso rifle fabricado por Bergara, que me cabe en una maleta de tan solo 60 cm de longitud, que pesa con el rifle y visor dentro 10 KG. Esta vez con su bonita culata de madera y en calibre 7x64. De munición llevo Barnes TSX de 160 grs y Hornady SST de 140 grs. Como recargo mi munición, he preparado ambas para que impacten en el mismo sitio a 100 mts, así puedo usar una u otra según el tamaño y resistencia del animal.




14/5/16

Nuestro vuelo Barcelona/Varsovia, sale a las 14,45 h. Joan insiste que esté en Argentona antes de las 11 h. para dejar allí mi coche e ir con tiempo de sobra al aeropuerto para hacer los trámites de las armas. Lo cierto es que la intervención de armas del aeropuerto de Barcelona es un modelo de amabilidad y eficacia y te despachan en un tiempo récord.

El viaje a Argentona, es rápido hasta la altura de Barcelona, donde el tráfico se incrementa debido al premio de Fórmula 1 y al fin de semana largo que aprovechan los barceloneses.

Facturamos sin problema y gracias a que conocemos la norma de IATA al respecto, nuestras cajas de munición viajan dentro de la maleta, evitando así pagar por un bulto más. El nuestro, es de los pocos países donde los empleados de aeropuerto, en especial los jefes de escala, ponen trabas a esta forma de llevar la munición. Hay que explicarles, que la norma de IATA, cuyo único objetivo es evitar que algún malintencionado que se apodere del arma, tenga también a su alcance la munición para la misma, dice expresamente que la munición hasta un máximo de 5 kg, viajará dentro de una caja apropiada y separada del arma. En ningún lugar dice que una vez comprobada la caja, no se pueda poner dentro de la maleta. El facturar un bulto más (la caja de munición), supone en el mejor de los casos 60 o 100 € de sobrecoste.

Llegamos a Varsovia lloviendo y la lluvia nos acompaña hasta Srokowo a 280 km de la capital. En el trayecto y a las 19h, a plena luz del día y lloviendo, vemos 4 jabalís junto a la carretera, que es muy transitada, comiendo en un campo labrado. Me sorprende mucho, no solo que estén tan cerca de la carretera, también que estén en campo abierto lloviendo, pues en España no abandonan el bosque hasta que termina de llover. Probablemente esto sea debido a que en Polonia llueve más a menudo y están acostumbrados.

15/5/16

Me despierto y veo luz detrás de las cortinas, imagino que deben ser las 10 de la mañana, pero cuando veo el reloj., son solo las 5 a.m. Aquí amanece a las 3,30 a.m.

Comprobamos mi rifle, como hay que hacer cada vez que se desmonta el cañón. Sin un buen apoyo, impacta a 4 cm del centro de la diana, no lo gradúo de nuevo.

En el lago que hay junto a la casa de Andrzej, lanzamos las cañas y con un vinilo, al tercer lance saco un lucio de medio kilo. Le pido a Joan que me haga una foto con el pez, pero me dicen que los hay de más de 5 kg y que ya la haremos con el grande. Como era de esperar, suelto el pez y me quedo sin foto!!!




La frontera rusa, a la que nadie se acerca, queda a 300 mts de la casa, la policía de fronteras polaca es muy estricta al respecto. La zona rusa está muy poco poblada y dedicada casi en exclusividad a temas militares.




Circulando por el bosque, vemos a media mañana una numerosa piara de jabalís. Probablemente debido a que el suelo está demasiado húmedo para acostarse. No nos dan tiempo de tirarles.

A media tarde, salimos de caza, yo voy con Voitek, guía con el que cace hace dos años. A menos de un km de la casa, veo un zorro en un sembrado con el sol todavía alto. Le disparo y tras una carrera cae muerto. Le he tirado con una Barnes TSX, muy dura para que expansione correctamente en un cuerpo tan blando como el de un zorro. Con una punta más blanda, hubiera caído sobre su huella.

Recechando, vemos corzos jóvenes, hembras y un par de ciervas. Nos colocamos en una torreta y a las 19,30 h nos entra un jabalí, por la forma de la cabeza, creemos que es una hembra, pero no vemos que la acompañen crías. Poco después aparece otro del mismo tamaño, tampoco le vemos crías. Están lejos para poder juzgar, bajamos de la torreta y vamos a su encuentro. Se nos cruza un corzo joven y cuando lo estamos observando, aparece uno de los jabalís y su prole, los rayones son tan pequeños que el pasto los cubría totalmente. Las dos hembras terminan descubriéndonos y huyen seguidas por los pequeños. Regresamos a la torreta y desde la misma vemos un alce hembra con su cría, otro corzo y a última hora las dos jabalís con los pequeños de nuevo. Cuando llegamos a la casa, felicitamos a Joan que ha cazado un corzo de 6 puntas.






Después de cenar, salimos a buscar jabalís. Andrzej conduce con las luces apagadas y mirando por el visor nocturno, a Joan esto le da pánico. Vemos un jabalí solitario en un sembrado, por la silueta es un macho, le hacemos la entrada y nos descubre, sale huyendo hacia el bosque y lo seguimos a pié, en el borde del sembrado, hace una parada, Andrzej me dice que lo tire, tengo la luna de frente y no veo el retículo del visor, solo la silueta del jabalí. Disparo con el animal en el centro del visor y oímos claramente el impacto de la bala haciendo carne, Andrzej ve por el visor nocturno al animal corriendo, que comienza a dar vueltas y cae antes de llegar al bosque. Lo vendremos a buscar más tarde con el sabueso de Baviera de Andrzej.

Seguimos buscando y vemos otro macho en la misma frontera rusa, es el turno de Andrzej, el animal está muy difícil de ver, pues tenemos de nuevo la luna de frente. Sin poderlo tirar, se vuelve al bosque ruso. Cogemos el coche y encontramos a la policía de fronteras polaca, nos dicen que con sus magníficos equipos de visión nocturna, han visto ocho jabalís. Dejamos el coche y recechamos a pié otro macho en el medio de un sembrado, la luna está de nuevo enfrente y no tenemos posibilidad de dar un rodeo pues le cargaríamos el aire. Le dispara Andrzej largo y con la luna ya muy baja sin suerte.

Recogemos el perro de Andrzej y encuentra rápidamente mi jabalí, es un macho grande pero sin trofeo. Estos jabalís están tan bien alimentados, que con menos de dos años ya pesan más de 80 kg.

16/5/16

A primera hora, llevamos el jabalí eviscerado a la cámara frigorífica de la sociedad de cazadores. Una señora se cuida de pelar y trocear todos los animales cazados. La sociedad vende la carne a una compañía que la exporta a Alemania.




A las 19 h vamos de espera, Andrzej y Joan por un lado y yo con un lugareño por el otro. El sitio, es precioso, veo todo el tiempo grullas, más tarde una corza y finalmente un alce macho con correal. A las 20h. oigo un disparo, ha sido Joan que ha cazado un primal de 40 kg. Lo aviamos y vamos a recechar con la luna. Primero vemos en un sembrado un macho grande que nos huele y huye, más tarde una piara de primales, Andrzej insiste en que les dispare con su 300 equipado con un magnífico Swarovski Z6, los animales, una media docena, se mueven ligeros de derecha a izquierda, los veo muy pequeños y con poca claridad, todavía no sé que alguien ha puesto el visor en 3 aumentos, perdiendo así mucha luz, pues para que den el máximo de luminosidad, los visores de 42-56 de diámetro de entrada, deben usarse en 7 aumentos. Disparo en esas malas condiciones y oímos quejarse al animal, vamos al tiro y hay mucha sangre, pero también un trozo de hueso de la pata. Pisteamos durante 300 mts hasta la orilla del bosque donde ha ido a refugiarse, abandonamos la búsqueda hasta mañana para dejar que se enfríe.




17/5/16

Nos recoge Voitek a las 4 a.m. y vamos a recechar corzos, ha llovido fuerte durante la noche y la mañana esta fría, esto no es bueno para los corzos, vemos unos 20 entre hembras y machos jóvenes, Joan y Andrzej ven un macho grande, pero los detecta y huye.

Más tarde vamos con el sabueso de Baviera de Andrzej a buscar el jabalí de anoche, el perro coge rápidamente el rastro, pero el jabalí no ha parado y debemos abandonar su búsqueda. No hace falta decir lo mal que nos sabe a los cazadores dejar un animal herido.

Almorzamos de maravilla invitados por el padre de Andrzej, que además de un señor encantador, es un buen anfitrión. Andrzej me pide que os cuente que esta vez no me ha matado de hambre, de sueño, ya vamos más escasos, pero estamos aquí para cazar!!!

Dejamos el jabalí que cazó ayer Joan en la cámara de la sociedad de cazadores y la señora nos muestra el que cacé yo pelado, para consumir el sábado durante la junta general de esta sociedad, está gordo como un tejón. Puedo observar el impacto de entrada y salida de la bala Barnes TSX, fíjate estimado lector, que el diámetro de salida es poco mayor que el de entrada, pero eso, asegura toda la penetración que haga falta.






Por la tarde, vamos de espera, yo me coloco en una torreta cerca de donde cace mi jabalí, Andrzej y Joan van a otra torreta situada a 300 mts de la frontera rusa. A las 20 h. les oigo tirar, Andrzej cree que Joan ha herido al jabalí, esperan una media hora y van a buscarlo, cerca de donde han disparado, hay un jabalí comiendo, no puede ser el mismo, le dispara Joan y huye también hacia el bosque ruso. Mañana iremos a recogerlos. Yo solo he visto un par de grullas que han entrado a chapotear en una balsa producida por la lluvia.

Estoy usando una pequeña linterna Olight S1 Baton que me regalaron. Es increíble como siendo tan pequeña, de tanta luz, suficiente para pistear un jabalí de noche y que dure tanto su pequeña pila. Es muy práctica, pues lleva un clip para ponerla en la visera de la gorra y como pesa tan poco, te permite tener las maños libres mientras la usas.




18/5/16

Ayer nos acostamos a las 2 y Voitek nos ha recogido a las 5, estamos durmiendo como mucho tres o cuatro horas seguidas.

Vamos los cuatro a recechar corzos, el tiempo ha mejorado mucho, pero seguimos viendo pocos corzos teniendo en cuenta la alta densidad que hay aquí. Solo veo hembras y machos jóvenes. Andrzej y Joan han visto un buen trofeo, pero no les ha dado ocasión de disparo.

Después del desayuno, vamos a recoger los jabalís de anoche de Joan, el primero no lo tocó, pero el segundo lo encontró anoche el perro de Andrzej a 20 mts de la frontera rusa. Es un macho sin boca que sobrepasa los 100 kg.

Regresando hacia la casa, revisamos el campo donde mate yo mi primer corzo polaco hace ya tres años. Vemos uno en la linde del bosque y Andrzej que lo mira con los prismáticos, dice que es joven, lo miro con el visor de rifle, que tiene más aumentos y le respondo que es un corzo con peluca y que si lo desea, que lo tire él. Le hacemos la entrada, pero nos detecta y huye. Casi me alegro, pues probablemente le crezca la "peluca" y el trofeo será más bonito en el futuro.

La actividad de la guardia de fronteras polaca, es muy notoria, los encontramos a diario en 4x4, quad o a pié por el bosque. Me llamo la atención que la patrulla que vimos iniciar servicio nocturno a pié, estaba compuesta por dos muchachas muy jóvenes y solas.

Camino de la casa, visito el pequeño cementerio abierto de los antiguos propietarios de estas tierras, los Totenhoefer. En total, hay poco más de media docena de tumbas sobre un cerro desde el que se divisa su enorme casa solariega de 1.500 m2. La mitad de los fallecimientos, ocurrieron durante la primera guerra mundial, pues aquí hubo una batalla muy encarnizada.






Cerca de Srokowo, veo una exclusa y me extraña su presencia, Andrzej me explica que es parte de una obra inacabada de los alemanes durante la segunda guerra mundial, pretendían crear una base de submarinos en el sistema de lagos (2.700) de Masuria, unidos por ríos y canales y de estos, comunicarse con el rio Pregolya que desemboca en el mar cerca de la actual Kaliningrado. De esta forma, a los aliados les hubiera resultado muy difícil encontrar la base de submarinos tan alejada de la costa.

Por la tarde, voy de espera a los corzos con Voitek, solo vemos un macho joven, un ciervo y un alce. Joan y Andrzej han tenido más suerte, han cazado un bonito corzo y fallado otro y un par de jabalís.




Cenamos ligeramente y vamos de espera a la frontera rusa. Estoy muy cansado y me duermo infinidad de veces, cada vez que lo hago, me ocurre lo mismo, el sueño dura solo unos segundos y cuando comienzo a soñar, me despierto sobresaltado. No veo nada, pero probablemente se deba a que estoy en la torreta donde dispararon ayer Andrzej y Joan. Ellos han tenido más suerte han visto varios jabalís, pero cuando le dispararon a uno muy grande, solo oyeron “clic”, pues no habían cargado el rifle.

Nos vamos a dormir pasadas las 2 a.m. La noche estaba fría, tan solo 3 grados. He pasado frio pese a ir muy abrigado y esta noche, en la cama, me he despertado temblando. Supongo que consecuencia del frio pasado y del cansancio acumulado.

19/5/16

Nos despedimos de los amigos y viajamos a Varsovia, me gusta mucho esta capital, pues en ella, se alternan los barrios de edificios con los bosques, esto hace que sea muy extensa. La ciudad es muy nueva, pues ya os conté que los alemanes durante la segunda guerra mundial, la dinamitaron casa por casa.




Mañana tomamos el avión temprano, el sistema de facturación de armas, es diferente al español, primero vas a facturar y luego a la sala de equipajes fuera de medida, para el control de armas y munición. Es conveniente, como siempre que se viaja con armas, llegar al aeropuerto con tres horas de antelación, pues haciéndolo así y sin incidencia alguna, solo nos sobró el tiempo de tomar un desayuno.


Carlos Mas
Polonia 2.016

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